A las puertas del estreno de Peaky Blinders: The Immortal Man, el actor reveló cómo fue su último día de rodaje. Y su confesión sorprende por lo mundana.
Un final bajo la lluvia… y sin aplausos
Murphy explicó que la última escena se filmó en una ladera, bajo una lluvia intensa y con la luz natural desapareciendo rápidamente. Nada de discursos, ni abrazos colectivos, ni despedidas solemnes.
Tras rodar el plano final, el equipo simplemente se subió a los coches y se marchó.
“Fue completamente decepcionante”, dijo entre risas, dejando claro que hablaba del momento logístico, no del cierre narrativo. Para alguien que interpretó al mismo personaje durante más de diez años, el contraste fue inevitable: el mito televisivo terminó como una jornada laboral cualquiera.
The countdown continues…here's Part 2 of Peaky fan's all-time Tommy Shelby's moments.
What will be number 1? pic.twitter.com/Dc4ktYG7gn
— Peaky Blinders (@ThePeakyBlinder) February 23, 2026
Un cierre con ambición cinematográfica
Aunque el rodaje no tuvo ceremonia, la película sí promete una despedida de gran escala. Ambientada en plena Segunda Guerra Mundial, la historia sitúa a Tommy Shelby frente a un nuevo ajuste de cuentas, esta vez con un trasfondo histórico mucho más amplio y peligroso.
Murphy ha señalado que espera que la cinta funcione como el último capítulo de una gran novela: un desenlace que ate cabos y dé sentido al viaje completo.
El reparto suma además nuevos nombres de peso como Rebecca Ferguson y Barry Keoghan, ampliando el universo de la saga.
Fecha marcada en el calendario
La película llegará al catálogo de Netflix el 20 de marzo, momento en el que los seguidores podrán comprobar si esta despedida está a la altura de la leyenda.
Puede que el último día de Murphy como Tommy Shelby no haya sido épico.
Pero si el cierre en pantalla cumple lo prometido, la despedida que realmente importa será la que veamos frente al televisor.