El cáncer colorrectal se está convirtiendo en un problema mayor para los más jóvenes, incluso para los niños y adolescentes. Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy muestra que entre estos últimos los casos son más extraños que los cánceres que se ven en adultos.
Los investigadores estudiaron las historias clínicas de personas de menos de 21 años con diagnóstico de cáncer colorrectal. Los más jóvenes por lo general no tenían una historia familiar de cáncer, según encontraron en los registros, y los tumores eran casi todos agresivos y avanzados.
Aunque el riesgo de cáncer colorrectal sigue siendo bajo para los adolescentes, los médicos deberían sospecharlo con mayor frecuencia en quienes tienen potenciales síntomas sin otra explicación, afirman los investigadores.
Temprano y avanzado
Los científicos notaron un patrón inusual últimamente en los casos de cáncer colorrectal. Si bien la incidencia y mortalidad de este cáncer se ha reducido para los que tienen más de 65 años, en personas de 50 años o menos los casos han aumentado.
Según la Sociedad Americana del Cáncer la incidencia del cáncer colorrectal aumentó un 2,9% cada año entre 2013 y 2022, en personas de menos de 50 años. Otro trabajo de investigación mostró que este aumento también se observa en niños y adolescentes. Aunque sigue siendo más frecuente en personas de mayor edad (vale para el cáncer en general), el cáncer colorrectal temprano se ha convertido en una creciente preocupación de la salud pública.
Para entender mejor la situación en niños y adolescentes los autores del estudio analizaron los datos de la Colaboración de Investigación en Oncología Quirúrgica Pediátrica, una red de centros que sigue a los niños con cáncer en los EE.UU. Específicamente se centraron en los niños y adolescentes con casos esporádicos, es decir sin antecedentes genéticos o de salud que se sepa causan predisposición.
Analizaron a 84 personas de 21 años o menos con diagnóstico de cáncer colorrectal entre 2012 y 2023. La edad promedio de los pacientes era de 16,5 años, y la duración promedio de los síntomas antes del diagnóstico era de 12 semanas.
Solo alrededor del 20% de estos casos tenía historia familiar de cáncer colorrectal. La mayoría ya tenía cáncer avanzado en etapa III (51%) o IV (29%). Estos cánceres también tendían a ser especialmente agresivos.
El costo de la demora
Los hallazgos del equipo se presentarán este fin de semana en la conferencia nacional de la Academia Norteamericana de Pediatría. Eso significa que la investigación todavía necesita pasar por el usual proceso de la revisión por parte de expertos, parte importante para confirmar cualquier investigación científica.
Sin embargo, asumiendo que los resultados son válidos, sugieren que los niños y adolescentes con cáncer colorrectal no suelen ser diagnosticados hasta después de que sus tumores empezaron a propagarse más allá del lugar original. Y esa demora, junto con la naturaleza más agresiva de estos tumores, suele tener un costo fatal.
Alrededor del 37% de los más jóvenes tuvieron una recurrencia de su cáncer después del tratamiento. Y para la finalización del período del estudio casi la mitad (45%) había fallecido. En comparación, la tasa de supervivencia a cinco años para cáncer colorrectal es hoy de 63%.
El cáncer pediátrico en general sigue siendo raro, y esa es una de las razones por las que puede no detectarse cuando aparecen las primeras señales. En este estudio, los síntomas más comunes que presentaban los niños y adolescentes antes de su diagnóstico era dolor de espalda o abdominal, cambio en los hábitos intestinales, pérdida de peso y sangrado rectal. Aunque hay muchas causas potenciales diferentes para esos síntomas, los médicos deben tener más en cuenta la posibilidad de cáncer al ver a pacientes jóvenes con determinados problemas de salud que no tienen una explicación clara, afirman los investigadores.
“Debido a la creciente incidencia del cáncer colorrectal en adolescentes los médicos deberían incluir al cáncer colorrectal en su diagnóstico diferencial para síntomas como dolor abdominal y sangrado rectal en adolescentes sin diagnóstico alternativo”, escribieron en su estudio.
Aproximadamente 150.000 estadounidenses se diagnostican con cáncer colorrectal cada año. Y aunque los científicos han presentado varias hipótesis diferentes en cuanto a por qué aumenta la incidencia en los jóvenes, incluyendo los alimentos procesados, la mayor tasa de obesidad y determinadas infecciones, la tendencia no parece presentar un horizonte de reducción en el corto plazo.