Decir que “las pantallas son malas” es simplificar demasiado. La ciencia demuestra que el contenido, la supervisión adulta y el contexto de uso pesan mucho más que las horas frente al dispositivo. Desde retrasos en el lenguaje hasta mejoras cognitivas, el impacto depende de cómo se usen. El reto actual no es prohibir, sino aprender a guiar.
El tercer objeto interestelar confirmado, 3I/ATLAS, viaja a más de 210.000 km/h y abandona nuestro sistema solar en cuestión de meses. Antes de que desaparezca para siempre, el telescopio James Webb ha revelado algo inesperado: una proporción de dióxido de carbono a agua jamás vista en un cometa.
Un hallazgo inesperado está cambiando la forma en que entendemos el pasado de nuestro planeta. Científicos descubrieron que diminutas esferas de origen extraterrestre, atrapadas en sedimentos durante millones de años, contienen señales ocultas sobre los niveles de oxígeno y dióxido de carbono que dominaron la atmósfera en épocas remotas.
Un nuevo estudio con 25 modelos climáticos advierte que la gran “cinta transportadora” de agua que regula el clima mundial podría colapsar hacia 2063. Si la AMOC se detiene, Europa, América y los trópicos sufrirán transformaciones radicales en clima, agricultura y vida marina. El futuro está más cerca de lo que parece.
Un estudio multinacional revela que los ciclones tropicales no solo dejan destrucción inmediata, sino que también aumentan las hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares. El efecto alcanza su punto máximo dos meses después del impacto, mostrando que el cambio climático afecta a la salud de formas mucho más silenciosas de lo que imaginamos.
Lo que hasta ahora se consideraba el rincón menos higiénico del avión podría convertirse en un aliado inesperado. Científicos proponen usar los baños de los vuelos internacionales como un sistema de alerta temprana para detectar microbios peligrosos antes de que provoquen una crisis sanitaria global.
La tentación de “fabricar” un ibuprofeno de 600 mg partiendo pastillas de 400 mg es más común de lo que parece. Pero la ciencia demuestra que hacerlo no solo es impreciso: también rompe la protección diseñada para tu estómago y multiplica los efectos adversos sin aportar un alivio real adicional.
Mercedes sorprendió al mundo con un prototipo eléctrico que recorrió el equivalente a una vuelta completa al planeta sin detenerse. La hazaña no buscaba espectáculo, sino validar tecnologías que podrían transformar el futuro de la movilidad eléctrica y redefinir cómo entendemos la velocidad, la autonomía y la resistencia.
Un gran análisis científico confirma que los pigmentos que dan color a frutas y verduras —los carotenoides— son aliados invisibles de tu corazón. El secreto no está en las pastillas, sino en el plato: cuanto más variada y colorida tu dieta, mayor protección frente a la hipertensión, la inflamación y el riesgo de infarto.
Después de más de medio siglo sin vuelos humanos a la órbita lunar, la misión Artemis II está a punto de despegar. Cuatro astronautas ya entrenados serán los primeros en contemplar con sus propios ojos zonas nunca vistas de la cara oculta de la Luna.
Un estudio japonés con más de 927.000 personas confirma que evitar el desayuno o cenar tarde eleva significativamente el riesgo de osteoporosis y fracturas. Los investigadores advierten que la alimentación y el estilo de vida marcan el destino de nuestros huesos más de lo que imaginamos.
En Massachusetts aparecieron dos langostas con caparazón azul intenso, un fenómeno genético con una probabilidad de apenas una en dos millones. Su hallazgo no solo fascinó al público, sino que abrió nuevas oportunidades educativas y de investigación sobre biodiversidad, mutaciones y ecología marina.
Un hallazgo arqueológico en el corazón de Jerusalén revela cómo los gobernantes de Judá enfrentaron el cambio climático de la Edad de Hierro. Gracias a técnicas modernas de datación, científicos lograron precisar cuándo y cómo se construyó la presa de Siloé, una obra monumental que permitió a la ciudad sobrevivir entre sequías e inundaciones.
Un terremoto no termina cuando la tierra deja de temblar. Un estudio revela que, quince años después del devastador seísmo de Sichuan, los ríos de la región aún transportan toneladas de sedimentos liberados por aquel evento. El hallazgo cuestiona nuestras ideas sobre la duración real de los desastres naturales y su legado oculto.
El envejecimiento no avanza en línea recta, sino en saltos bruscos. Un estudio masivo de proteínas humanas reveló que alrededor de los 50 años los órganos entran en un deterioro acelerado, explicando por qué ciertas enfermedades aparecen de golpe. La biología confirma lo que intuimos frente al espejo.
Astrónomos han descubierto la burbuja de gas y polvo más grande jamás observada en la Vía Láctea, rodeando a una supergigante roja semejante a Betelgeuse. El hallazgo plantea enigmas sobre su origen, cómo la estrella sobrevivió a la erupción y si podría convertirse pronto en una supernova visible desde la Tierra.
Un equipo de investigadores europeos, con ayuda de inteligencia artificial, creó la primera gran base de datos de olores históricos. Desde fragancias sagradas como el incienso hasta el hedor del “infierno” recreado en Osaka, la iniciativa busca rescatar un patrimonio invisible que revela tanto nuestra cultura como nuestra memoria colectiva.
El huracán Katrina no fue solo viento y agua: fue un golpe directo a la vulnerabilidad humana, a las instituciones y a la confianza en la seguridad de las ciudades modernas. Dos décadas después, sus cicatrices revelan tanto los errores cometidos como las lecciones aprendidas en gestión de riesgos, ingeniería y resiliencia.
Un estudio internacional con más de 24.000 personas revela que cada ola de calor deja huellas invisibles en órganos vitales, acelerando el envejecimiento biológico tanto como el tabaco o el alcohol. Los científicos advierten que el cambio climático convertirá este riesgo en una amenaza creciente para la salud y la esperanza de vida.
Nuevas pruebas halladas bajo la costa de Portugal sugieren que el devastador sismo de 1755 estuvo causado por un fenómeno insólito: la separación del manto terrestre de la corteza. Este hallazgo no solo reescribe la historia sísmica de Europa, sino que también anticipa cambios tectónicos capaces de transformar el Atlántico en un océano más violento.