Aunque los cables eléctricos generalmente no representan un riesgo para las aves, el problema surge cuando estas buscan comida en lugares inapropiados. Un estudio de 2022 dirigido por Taylor Barnes, biólogo en EDM International, reveló que las aves electrocutadas provocaron 44 incendios forestales en los EE.UU. contiguos entre 2014 y 2018. Barnes explica que las “igniciones avianas” ocurren cuando un ave se posa en un cable eléctrico aéreo y recibe una potente descarga eléctrica, incendiando sus plumas. El ave muerta o moribunda puede caer y, en ocasiones, aterrizar en material inflamable, como arbustos.
Barnes explicó a 9News que las aves que simplemente se posan en cables no son un peligro. La electricidad no puede fluir hacia el suelo si el ave no está tocando otro punto de conexión. El riesgo aumenta cuando las aves entran en contacto con componentes eléctricos que completan un circuito, lo que puede provocar un incendio.
Un efecto colateral lamentable
El 13 de julio, un incendio en el condado de Arapahoe, Colorado, que destruyó una casa y varias estructuras accesorias, se originó posiblemente por una ave en llamas. El Denver Post informó que se quemaron más de 1,100 acres. Barnes indicó que el ave probablemente estaba buscando insectos en una tapa de arrestador, atrayendo a los pájaros que, al picotear la tapa, hicieron contacto con componentes energizados y causaron el incendio.
No se tiene claridad sobre los detalles de las otras dos recientes incidencias en Colorado, ocurridas el 31 de julio y el 27 de agosto. No se reportaron heridos ni víctimas fatales.
El estudio de Barnes también identificó que la región mediterránea de California tiene la mayor densidad de incendios provocados por aves electrocutadas. Barnes sugiere a las autoridades y regiones propensas a incendios considerar modificaciones en los postes de electricidad para prevenir estos accidentes. Dado el impacto devastador de los incendios y su creciente frecuencia, la inversión en medidas preventivas para mantener a las aves a salvo y evitar estos incidentes parece ser una medida prudente.
En resumen, aunque las aves posadas en cables eléctricos no suelen representar una amenaza, el riesgo aumenta cuando buscan comida en lugares inapropiados, lo que puede llevar a incendios forestales significativos. Las autoridades deben considerar medidas para reducir estos eventos y proteger tanto a las aves como a las comunidades.