Una idea muy extendida sostiene que los ordenadores cuánticos partirán por la mitad la seguridad de las claves simétricas. Sin embargo, nuevos análisis recuerdan que la realidad técnica es bastante más compleja y menos alarmista.
Investigadores de Lille y la Sorbona utilizaron dióxido de vanadio, un compuesto capaz de transformarse electrónicamente a 68 °C, para mejorar la fotocatálisis del metano. El resultado apunta a combustibles más útiles y procesos menos intensivos en CO₂.
Vast, una compañía privada que colaborará con la NASA, presentó prendas técnicas para astronautas pensadas para la vida diaria en órbita. Más que estética futurista, priorizan movilidad, bolsillos funcionales y resistencia en microgravedad.
Investigadores analizaron cómo envejecen las juntas de caucho que sellan los segmentos de estos túneles bajo presión constante y agua de mar. La conclusión no apunta a un colapso inminente, pero sí obliga a revisar algunos modelos de durabilidad.
Todo parecía creíble: reclutador profesional, videollamada, proyecto atractivo y prueba técnica habitual. Pero detrás del proceso de selección se escondía una campaña atribuida a Lazarus, uno de los grupos de hackers más temidos del mundo.
Un centro de datos obtuvo US$77 millones en subsidios para producir un puesto de empleo y la historia cambia porque parece ser el protagonista de la incipiente ruina.