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Ciencia

Belém 2025: la COP30 inicia con la advertencia más dura de la OMM y el regreso de las protestas climáticas

La COP30 arranca en Belém, Brasil, con un telón de fondo inquietante: la OMM advierte de que el límite de +1,5 °C “prácticamente ya es inalcanzable”. Mientras tanto, activistas remontan ríos y embalan canoas hacia la cumbre para recordar que el cambio climático golpea primero a los pueblos indígenas y al Amazonas.
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Una cumbre bajo presión

La Conferencia de las Partes número 30 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) se desarrolla en Belém, Brasil, hasta el 21 de noviembre de 2025. Pero el proceso ya comenzó antes: los días 5 y 6 de noviembre se reunió una cumbre de jefes de Estado, aunque algunos de los mayores emisores —como China, Estados Unidos, India y Rusia— brillaron por su ausencia.

El secretario general de la Naciones Unidas, António Guterres, acusó a los gobiernos y a las grandes empresas de “extraer beneficios de la devastación climática” y de no haber cumplido con los acuerdos existentes.

El golpe de la OMM: el +1,5 °C, en peligro

La OMM presentó su informe State of the Climate 2025, que revela que este año será de los más cálidos jamás registrados. Las concentraciones de gases de efecto invernadero están en niveles históricos. La secretaria general Celeste Saulo sostuvo que limitar el calentamiento a 1,5 °C “será prácticamente imposible”. Aun así, añadió que “es totalmente posible y esencial reducir la tasa de calentamiento” hacia ese objetivo.

Este mensaje marca un cambio de tono: ya no se habla solo de “evitar los peores escenarios”, sino de gestionar una realidad en que el camino al 1,5 °C está casi cerrado.

La flotilla que llegó por agua

La COP30 no solo será de reuniones diplomáticas, también será de canoas, veleros y voces indígenas. Más de cien líderes, activistas y científicos llegaron a Belém remontando ríos amazónicos. El trayecto se llama Voyage to Resist the End of the World, y pretende dar protagonismo a quienes ya sufren el cambio climático: pueblos originarios, comunidades ribereñas, jóvenes que piden justicia.

Veleros como el Rainbow Warrior de Greenpeace y la flotilla 4 Change cruzaron el Atlántico con el propósito de visibilizar que la cumbre debe incluir tanto la protección del clima como la de los derechos humanos.

Los grandes temas en la agenda

Revisión de los compromisos nacionales (NDC 3.0): solo 70 de 198 países han presentado sus nuevas metas, entre ellos la Unión Europea, que ofrece reducir emisiones un 55 % para 2030, entre 67-72 % para 2035 y alcanzar neutralidad en 2050.

Finanzas climáticas: el Fondo Verde para el Clima, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Fondo de Pérdidas y Daños (actualmente sin recursos suficientes) concentran el debate.

Implementación del Acuerdo de París: aunque no se negocian nuevos recortes vinculantes, se trata de trasladar la retórica a la capacidad de acción real.

¿Qué significa para el futuro?

El mensaje es doble: por un lado, la realidad científica pone el listón del 1,5 °C fuera del alcance inmediato. Por otro, la movilización social, representada por las canoas y veleros de Belém, exige que el cambio climático deje de tratarse como un problema técnico y se convierta en una cuestión de justicia, derechos y dignidad.

Esta COP30 podría marcar la diferencia: ya no solo por lo que se acuerde en los salones, sino por quién dice “ya basta” desde el río, la selva y la mancera.

 

 

Fuente: Meteored.

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