La Comisión Federal de Comercio está investigando al fabricante de tractores John Deere por denuncias de larga data que aducen que Deere hace que sea difícil reparar los equipos agrícolas. La investigación comenzó en 2021 y hoy sabemos más gracias a archivos judiciales que se hicieron públicos el jueves.
Una compañía de análisis de datos llamada Hargrove & Associates Inc (HAI) que trabaja para la Asociación de Fabricantes de Equipos (AEM) de la que John Deere es miembro, presentó una declaración ante el tribunal intentando anular la investigación de la Comisión de Comercio. La Comisión quiere que HAI entregue datos que presentó AEM sobre las ventas, pero HAI dice que el pedido de la comisión es demasiado amplio y potencialmente perjudicial.
HAI dijo exactamente qué es lo que quiere la Comisión. “El propósito expreso de la Comisión (la investigación) es determinar si Deere & Company u otra persona han cometido acciones o prácticas injustas, engañosas, anticompetitivas, coercitivas, depredatorias, de explotación o exclusión, que afecten el comercio relacionado con la reparación de equipos agrícolas violando la sección 5 de la reglamentación de la Comisión Federal de Comercio”, dijo HAI en los registros judiciales.
Durante años, John Deere se ha hecho notar por hacer que sea difícil reparar sus equipos agrícolas. De manera similar a lo que sucede con los automóviles de hoy, los equipos de J ohn Deere vienen con muchas computadoras. Cuando se rompe algo simple en alguno de sus tractores o segadoras, el agricultor no puede repararlo por sí mismo aunque tenga conocimientos técnicos y mecánicos para efectuar una reparación simple. Tiene que acudir al fabricante, a altos costos. Porque las computadoras de a bordo bloquean la máquina hasta que un técnico certificado por Deere las desbloquee.
Venta de tractores usados
Los agricultores se han quejado de esto desde hace años y Deere prometió reiteradas veces hacer que sus tractores sean más fáciles de reparar. Pero mintió. El equipo de John Deere es tan difícil de reparar que llevó a que el mercado de tractures usados explotara, y hoy los equipos agrícolas antiguos sin computadoras se venden mejor porque son más fáciles de reparar.
En 2022 un grupo de agricultores presentó una denuncia de clase contra John Deere, acusándolos de ser un monopolio para las reparaciones. Deere no logró que se desestimara la denuncia. La empresa emitió un “memorándum de entendimiento”, prometiendo a los agricultores que permitiría que repararan sus propios equipos siempre y cuando los estados no legislaran sobre el derecho a la reparación.
Deere prometió que brindaría talleres y documentación necesaria para que los agricultores repararan sus equipos, pero eso no sucedió. En una carta de la senadora Elizabeth Warren dijo el 2 de octubre: “En lugar de cumplir con lo prometido John Deere proveyó herramientas que fallaban y poca información”.
Ahora la Comisión ha estado investigando a John Deere durante al menos tres años.