Saltar al contenido
Ciencia

Cómo serán las familias, el trabajo y las relaciones en España dentro de 24 años

Un informe de la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia analiza cómo podrían cambiar las familias, el trabajo, el ocio y las relaciones personales en las próximas décadas. El escenario apunta a hogares más diversos, vínculos más dispersos y una vida cotidiana atravesada por la digitalización.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

La sociedad española de 2050 podría parecerse poco a la de hace apenas unas décadas. Habrá más formas de convivir, trayectorias laborales menos lineales, hogares más pequeños y relaciones afectivas que dependerán menos exclusivamente de la familia tradicional. Al mismo tiempo, la tecnología estará presente en prácticamente todos los ámbitos de la vida y podría facilitar que las personas mantengan más vínculos, aunque no necesariamente más contacto presencial.

Estas son algunas de las tendencias que plantea Vidas futuras: un día en 2050, un ejercicio de prospectiva elaborado por la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia y presentado este 28 de septiembre en Barcelona. El propio enfoque del informe insiste en que no se trata de una predicción cerrada, sino de explorar escenarios posibles a partir de tendencias demográficas, sociales y tecnológicas ya visibles. 

Cómo serán las familias, el trabajo y las relaciones en España dentro de 24 años
© Magnific

Familias más pequeñas y redes afectivas más amplias

Uno de los cambios más profundos podría producirse en la forma de construir relaciones personales. El informe plantea una España con más modelos familiares y de convivencia, donde la pareja continuará teniendo importancia, pero la familia tradicional perderá parte de su peso frente a amistades, compañeros de trabajo y otras redes elegidas.

También podrían aumentar los hogares unipersonales y las formas de convivencia menos convencionales. El modelo familiar con menos hijos y menos hermanos implicaría que muchas personas tengan también menos primos, tíos y otros familiares cercanos, lo que daría mayor relevancia a las redes construidas fuera del parentesco.

La tendencia ya tiene antecedentes. Según los datos recogidos en el informe, la convivencia estable en pareja es menos frecuente entre las generaciones jóvenes que décadas atrás, mientras decisiones como casarse o tener hijos se retrasan.

Más comunicación digital no significa necesariamente menos soledad

La digitalización permitirá mantener relaciones a grandes distancias con una frecuencia difícil de imaginar hace unas décadas. Sin embargo, ese aumento de conexiones también podría generar una paradoja: tener más contactos sin necesariamente sentirse más acompañado.

La Oficina Nacional de Prospectiva ya ha advertido en otros trabajos que el teletrabajo, la migración, el aumento de hogares unipersonales y la socialización digital pueden modificar las relaciones y contribuir a la soledad no deseada. También señala que herramientas como los asistentes de inteligencia artificial pueden ofrecer compañía, pero un uso excesivo podría terminar desplazando interacciones humanas.

En Vidas futuras, la ONPE plantea además que, cuanto más digital sea la vida cotidiana, mayor valor podrían adquirir los encuentros físicos y los espacios de desconexión.

Cómo serán las familias, el trabajo y las relaciones en España dentro de 24 años
© Magnific

Trabajo, ocio y educación serán menos lineales

Las trayectorias profesionales también podrían cambiar. La separación tradicional entre estudiar, trabajar y jubilarse podría volverse menos definida, con periodos recurrentes de formación y cambios de actividad a lo largo de la vida.

Si continúa la tendencia hacia jornadas laborales más cortas, las personas podrían disponer de más tiempo libre, aunque el informe advierte que eso no garantiza automáticamente un mayor bienestar. Parte del ocio será cada vez más personalizado por algoritmos y servicios digitales, mientras las experiencias presenciales podrían convertirse en un recurso más valorado y, potencialmente, más desigual según el lugar de residencia y la situación económica.

Vivir más también planteará nuevos desafíos

La mayor longevidad será otra de las transformaciones centrales. La medicina preventiva, la monitorización remota, la inteligencia artificial y los avances genéticos podrían mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, pero el acceso a estas tecnologías no necesariamente será igual para toda la población.

El informe dibuja así una España más conectada y diversa, pero también expuesta a nuevos tipos de desigualdad y aislamiento. La cuestión no será únicamente cuántas relaciones pueda mantener una persona gracias a la tecnología, sino cuántas de ellas serán suficientemente cercanas, presenciales y significativas como para evitar sentirse sola.

 

 

Fuente: Sinc.

Compartir esta historia

Artículos relacionados