Frente a las costas de Colombia los ingleses hundieron un galeón español en 1708, un barco de guerra y/o mercante que se usó entre los siglos 15 a 17. Más de tres siglos después, la carga de monedas de oro puede haber ayudado a que finalmente se identificara el barco.
Un equipo de investigadores y oficiales navales usó un vehículo submarino no tripulado y a control remoto para estudiar un naufragio del siglo 18 que el gobierno colombiano descubrió en 2015. Su investigación reveló monedas que brindan evidencia de que lo más probable es que se trate del Galeón San José, perdido en la historia. Esto destaca la utilidad de las monedas como marcadores cronológicos en la arqueología marina.
El valor histórico de las monedas recuperadas
“La Flota Tierra Firme, comandada por el galeón San José, tenía el monopolio exclusivo del transporte de tesoros reales entre Sudamérica y la península ibérica”, explicó Daniela Vargas Ariza, que encabezó el trabajo de investigación publicado esta semana en Antiquity. Vargas Ariza es arqueóloga asociada a la Escuela de Cadetes Navales Almirante Padilla, y al Instituto Colombiano de Antropología e Historia.
“Las monedas son artefactos cruciales para fechar y entender la cultura, en particular cuando se trata de naufragios”, escribieron los investigadores. “Estos sitios son invaluables repositorios de información histórica, en especial al estudiar sucesos relacionados con la Flota Tierra Firme”, añadieron. Las monedas “acuñadas a mano y de forma irregular, fueron el principal medio de transacción comercial en las Américas durante más de dos siglos”.
Las monedas exhiben símbolos relacionados con las coronas de Castilla (reino español que unía a España a fines del siglo 15 y comienzos del 16) y León (reino español medieval que se fusionó con Castilla en 1230), algo que afirmó la probable identidad del barco como embarcación española. Por otra parte, contienen iconografía relacionada con Hércules y la Casa de la Moneda de Lima. Los registros históricos vinculan a las monedas con el envío de un tesoro desde Perú en 1707, durante el cual el galeón San José sufrió su trágico destino final.
“Es evidencia que confirma la identificación del naufragio como el galeón San José, hipótesis que se ha presentado desde que se lo descubrió en 2015”, afirman los investigadores.
Su análisis establece que, así como las capas de objetos de cerámica en las excavaciones arqueológicas son reflejos confiables de un momento específico y la cultura de una época, las monedas también sirven al mismo propósito.