Saltar al contenido
Ciencia

Confirman que los cohetes de SpaceX que reingresan salpican la atmósfera superior con metal que produce contaminación

Por primera vez la ciencia logró detectar contaminación en la atmósfera superior debido a la basura espacial.
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (22)

El 19 de febrero de 2025, un cohete Falcon 9 cayó de regreso hacia la Tierra en un reingreso descontrolado, produciendo una enorme bola de fuego en los cielos de Europa. Al caer, el cohete pasó cerca de una estación de LiDAR de Sajonia, Alemania, y allí un equipo de investigadores pudo usar el instrumento sensor remoto para monitorear el efecto del reingreso del cohete en la atmósfera terrestre. 

“Planeamos efectuar la medición para ver si podíamos detectar o medir algo en ese reingreso”, le dijo a Gizmodo Robin Wing, del área de investigación del Instituto Leibniz de Física Atmosférica de la Universidad de Rostock, Alemania.

Wing y sus colegas midieron una concentración de átomos de litio x 10 en la atmósfera superior, a unas 20 horas después del reingreso descontrolado del cohete Falcon 9. El aumento del metal como el litio como subproducto de la carrera espacial de hoy comienza a alterar la composición química de la atmósfera de la Tierra. Los hallazgos se detallan en un nuevo trabajo que se publicó el jueves en Nature.

Caída desde el cielo

Cuando una nave espacial reingresa por la atmósfera, se desintegra lentamente en fragmentos que se queman y liberan metal en la atmósfera superior. El litio, el aluminio y otros metales utilizados para construir las naves se vaporizan al ingresar en la atmósfera.

En este nuevo trabajo de investigación decidieron medir el litio porque es un efectivo rastreador de la contaminación por basura espacial y porque es un elemento común en las naves espaciales. “Debatimos sobre los diversos materiales, y el litio nos permitía una buena señal, con lo que configuramos el lidar para eso”, dijo Wing. “Sabemos que el litio está presente en las aleaciones de litio y aluminio de grado aeroespacial cuando se construyen las naves espaciales”.

Aunque también se han estudiado los riesgos de que caiga basura espacial en el suelo, se sabe poco sobre los efectos que tienen las naves que caen hacia la Tierra en la atmósfera superior.

Con el sistema LiDAR, un instrumento de sensor remoto basado en el láser que se usa para medir las condiciones atmosféricas, el equipo de científicos pudo en este nuevo trabajo detectar el repentino aumento de la concentración de átomos de litio, unas diez veces más que el valor de base que tenía la atmósfera, el 20 de febrero de 2025. La huella del litio se extendía a lo largo de unos 94 a 97 kilómetros por encima del nivel del mar.

Observaron esta pluma de gases de litio durante 27 minutos hasta que el instrumento dejó de registrar datos, y rastrearon esa contaminación al reingreso del Falcon 9, vinculando el área de origen al camino descontrolado que siguió el cohete al caer.

Un futuro incierto

El trabajo reciente se centra en la cantidad de litio que dejó un único cohete al reingresar. Pero hay estudios anteriores que el litio, el aluminio, el cobre y el plomo que dejan las naves espaciales al reingresar en la atmósfera ya exceden las cantidades habituales de polvo cósmico de esos metales.

No se sabe todavía con precisión cómo afectaría este cambio en la química de la atmósfera a la vida en la Tierra, pero los investigadores que llevaron a cabo este trabajo creen que hay razones para preocuparse, a pesar de que hacen falta nuevos estudios para poder precisar el impacto que tiene esto en nuestro planeta.

“En las naves espaciales hay muchos elementos que no están muy presentes en nuestra atmósfera debido a causas naturales. Sabemos muy poco sobre qué metales hay en la atmósfera y de qué  manera se relacionan con la contaminación producida por el reingreso de naves espaciales”, explicó Wing.

Compartir esta historia

Artículos relacionados