No se trata solo de un nuevo juego. Es una declaración de intenciones. Y como han señalado en análisis recientes de Kotaku sobre la evolución de franquicias móviles, el verdadero desafío no es crecer… sino reinventarse sin perder identidad.
Un salto ambicioso hacia un mundo abierto
Con más de 300 millones de jugadores acumulados y una facturación que supera los 1.000 millones de dólares, CookieRun ya no es una marca pequeña. Sin embargo, este nuevo proyecto busca llevar la franquicia a un nivel completamente distinto.
CookieRun: New World estará desarrollado en Unreal Engine y apostará por una experiencia tridimensional a gran escala, centrada en la exploración, la narrativa y un mundo mucho más dinámico. El escenario será el continente Cookie, una región que los jugadores podrán recorrer libremente mientras una amenaza desconocida comienza a alterar el equilibrio del mundo.
La historia se sitúa después de la era de los cinco héroes legendarios, lo que abre la puerta a una narrativa nueva, más amplia y con un enfoque cinematográfico. Ya no se trata solo de avanzar niveles, sino de habitar un mundo que evoluciona con el jugador.

2026: el año que prepara el terreno
Aunque el gran salto llegará en 2029, Devsisters ya está construyendo el camino con una hoja de ruta muy activa para 2026. La franquicia no se detiene, sino que se expande en múltiples direcciones.
Uno de los lanzamientos más inmediatos es CookieRun: OvenSmash, un título PvP en tiempo real que apuesta por partidas rápidas y competitivas. Su propuesta busca captar a un público que prioriza la acción directa, sin perder el estilo característico de la saga.
Por otro lado, CookieRun: Kingdom recibirá una de sus actualizaciones más importantes hasta la fecha. La introducción de múltiples líneas temporales promete ampliar la narrativa, mientras que la colaboración con el fenómeno K-Pop Demon Hunters apunta a generar un impacto más allá del propio juego.
A esto se suma CookieRun: Crumble, una propuesta más relajada dentro del género idle, y la expansión del juego de cartas físico Braverse, que sigue creciendo con nuevas mecánicas y colecciones.
Un ritmo que acelera la experiencia
Uno de los cambios más llamativos no está en un nuevo juego, sino en cómo se gestionan los existentes. CookieRun: Kingdom pasará a recibir actualizaciones cada dos semanas en lugar de cada cuatro, un movimiento que busca mantener a la comunidad constantemente activa.
Este tipo de decisiones reflejan una tendencia clara dentro de la industria. Como suele destacar Kotaku, los juegos actuales ya no compiten solo por contenido, sino por atención. Mantener un flujo constante de novedades se ha vuelto clave para sostener el interés.
Un futuro que apunta más alto que nunca
Más allá de los anuncios puntuales, lo que deja claro Devsisters es su intención de posicionar CookieRun en un nuevo nivel dentro de la industria. El salto al mundo abierto no es casual: es una respuesta directa a un mercado donde las grandes franquicias buscan expandirse hacia experiencias más completas.
El desafío será mantener el equilibrio entre escala y esencia. Porque si algo define a CookieRun es su identidad visual y su tono único, algo que no puede perderse en el proceso de crecimiento.
Por ahora, el camino está marcado. El “Nuevo Mundo” ya está en marcha, y todo indica que no será solo una evolución, sino una transformación completa de la franquicia.