Imagen: KCNA

La Rep√ļblica Popular Democr√°tica de Corea del Norte no es precisamente conocida por abrazar influencias externas. Sin embargo, la √©lite del pa√≠s es tan fan√°tica de Apple que la tecnolog√≠a de Corea del Norte ha sido dise√Īada para imitar el hardware y el software de la compa√Ī√≠a estadounidense. De hecho, la admiraci√≥n de Pyongyang por Cupertino es incre√≠blemente profunda y oscura.

Advertisement

Nuevas informaciones que llegan desde la pen√≠nsula de Corea sugieren que el r√©gimen de Kim Jong-un est√° siguiendo los pasos de Apple para construir nuevas herramientas de seguridad con las que vigilar y reprimir a los norcoreanos. En concreto, el sistema operativo ‚ÄúRed Star‚ÄĚ que utilizan las computadoras y los tel√©fonos celulares de Corea del Norte viene ahora con un software que impide que los usuarios instalen aplicaciones no autorizadas. Seg√ļn Associated Press, los expertos dicen que la idea vino directamente de Apple:

Expertos externos creen que un programa similar al que Apple usa en iOS y macOS es la base de esta trampa que frustra los intentos de desactivar las funciones de seguridad en Red Star. Ahora es un elemento básico en los teléfonos de Corea del Norte. El sistema operativo de todos los teléfonos móviles norcoreanos se actualizó en 2014 para incluir este sistema de marca de agua que rechaza aplicaciones o medios que no cuenten con la firma de aprobación del gobierno.

Es el mismo mecanismo utilizado por Apple para bloquear aplicaciones no autorizadas desde la App Store, pero en el caso de Corea del Norte sirve para controlar el acceso a la información.

Advertisement

Teniendo en cuenta la reputaci√≥n de Steve Jobs como autoritario, la idea de que un dictador utilice estrategias similares al ‚Äújard√≠n amurallado‚ÄĚ de Apple para censurar informaci√≥n parece extra√Īamente apropiada. Por supuesto, se podr√≠a argumentar que Apple usa este tipo de software de bloqueo para mantener el malware y las aplicaciones rotas fuera de sus tel√©fonos, y eso es algo bueno. Pero el r√©gimen de Corea del Norte usa la tecnolog√≠a como una forma de control del pensamiento, y eso es algo malo.

Un ni√Īo norcoreano usa una computadora en el complejo Sci-Tech de Pyongyang. (Imagen: AP)

Sabemos desde hace un tiempo que Kim Jong-un es un fan√°tico de Apple gracias a las fotos que lo muestran usando dispositivos como el iMac y el MacBook Pro. Sin embargo, no sabemos muy bien en qu√© medida Kim Jong-un y sus secuaces trasladan las ideas de Apple a la tecnolog√≠a de Corea del Norte. Es sabido que las empresas de Corea del Norte est√°n ansiosas por incorporar los dise√Īos de hardware y software de Apple en sus propios productos. A principios de este a√Īo, una de esas compa√Ī√≠as lanz√≥ una tableta llamada ‚ÄúiPad‚ÄĚ, y tambi√©n han aparecido im√°genes de clones de iMac fabricados en Corea del Norte desde 2015. El sistema operativo creado por el r√©gimen parece id√©ntico a iOS y macOS, desde el dise√Īo de la interfaz hasta la ‚Äúbola de playa giratoria‚ÄĚ como icono de espera.

Advertisement

Pero, a pesar de su atractivo aspecto, estos productos inspirados en Apple tambi√©n est√°n dise√Īados para ser herramientas de vigilancia. El ciudadano medio de Corea del Norte en realidad no tiene c√≥mo ver p√°ginas de Internet. Solo puede visitar sitios aprobados por el gobierno en una peque√Īa intranet llamada ‚ÄúKwangmyong‚ÄĚ, que se traduce como ‚Äúbrillante‚ÄĚ. La intranet tiene solo 168 p√°ginas web, y el gobierno siempre est√° observando, gracias a alg√ļn c√≥digo especial en el sistema operativo inspirado en macOS. Esto dicen en AP:

Cualquier intento de cambiar sus funciones principales o desactivar las comprobaciones de virus da como resultado un ciclo de reinicio automático. Los archivos descargados por USB tienen una marca de agua para que las autoridades puedan identificar y rastrear actividades delictivas o subversivas, una medida de seguridad que tiene como objetivo parar la difusión de contenido no autorizado desde Corea del Sur, China y otros lugares.

Red Star también usa un visor de trazas que toma capturas de pantalla regulares de lo que está viendo el usuario. El usuario típico no puede eliminar ni acceder a las capturas de pantalla, pero están disponibles para verificar si un funcionario del gobierno capacitado decide echar un vistazo.

Advertisement

Todo esto suena como una novela de ciencia ficci√≥n dist√≥pica en la que todo el mundo usa los mismos gadgets sin darse cuenta de que la polic√≠a del pensamiento est√° en el otro extremo observando. Tambi√©n es uno de los peores temores de los estadounidenses de sangre roja cuando se trata de la relaci√≥n de Silicon Valley con la privacidad. Empresas como Apple y Google saben d√≥nde estamos y, m√°s o menos, lo que estamos haciendo en todo momento. Facebook aparentemente sabe lo que vamos a hacer a continuaci√≥n. Pero lo dejamos pasar, porque confiamos en que estas empresas no se van a comportar como reg√≠menes autoritarios empe√Īados en mantenerse en el poder.

Un grupo de norcoreanos inspeccionan una tableta a la venta en un mercado de Pyongyang. (Imagen: AP)

Tal vez no sea tan diferente. Tal vez Kim Jong Un y su peque√Īo ej√©rcito de desarrolladores obedientes pudieron construir todos sus dispositivos de vigilancia porque compa√Ī√≠as como Apple les mostraron c√≥mo hacerlo. Es dif√≠cil saber exactamente cu√°nta inspiraci√≥n tom√≥ el l√≠der supremo de tipos como Steve Jobs y Tim Cook.

Advertisement

Pero una cosa es más evidente que nunca: Apple sabe cómo construir jardines amurallados, y es tan buena que los dictadores actuales están tomando prestadas ideas de iOS y macOS. Esa es una realidad aterradora en sí misma.

[AP]