Skip to content
Olvid

Olvid

Por Olvid

4,6 Play Store (2.189 Votos)
4,4 App Store (35 Votos)
7
23/3/26
Gratuito

Olvid es una app de mensajería centrada en la privacidad real: sin servidores centrales, sin metadatos, sin necesidad de número o correo. Funciona peer-to-peer, es gratuita para usuarios individuales y compatible con Android e iOS.

Acerca de Olvid

Olvid no es lo que esperas. No hay burbujas de colores ni stickers animados que bailan por la pantalla. Tampoco te pide tu número ni te recuerda cada cinco minutos que invites a tus amigos. Desde el primer toque, se nota: esto va por otro camino. Privacidad, sí, pero no como una promesa vaga en letras pequeñas, sino como un principio estructural. Nada de servidores centrales husmeando. Nada de metadatos flotando por ahí como migas de pan. Aquí las conversaciones no viajan por autopistas vigiladas, sino por senderos directos entre tú y la otra persona. Peer-to-peer, dicen los técnicos; tú lo sientes como hablar sin ecos ni sombras. No hay ajustes escondidos para activar “modo seguro”. Todo es seguro desde el primer segundo, sin pedir permiso.

Y luego está eso: no tienes que entregar tu identidad como peaje para entrar. Ni teléfono, ni correo, ni perfil social. Solo tú, tu dispositivo y un código que abre la puerta a otro igual de libre. Es raro al principio —como si te dejaran entrar a una fiesta sin lista de invitados— pero también liberador. Olvid no quiere gustarte con fuegos artificiales. No quiere saber quién eres ni qué haces con tu vida digital. No quiere venderte nada. Solo quiere que hables… sin que nadie escuche detrás de la cortina. En un mundo donde todo parece diseñado para rastrear, Olvid simplemente se quita del medio. Y eso, curiosamente, lo cambia todo.

¿Por qué debería descargar Olvid?

¿Alguna vez te has preguntado si tus mensajes tienen oídos invisibles? No es paranoia, es precaución. Y en ese juego de espejos digitales, Olvid no entra con luces de neón, sino con sigilo quirúrgico. Mientras otras apps te prometen cifrado como quien ofrece paraguas en medio del diluvio, Olvid va por el subsuelo: no deja huellas, ni siquiera las tuyas. Aquí los metadatos —esa sombra que nunca se despega— simplemente no existen. ¿Con quién hablas? ¿A qué hora? ¿Con qué frecuencia? Preguntas sin respuesta, porque la app se niega a saberlas.

Imagina un despacho sin ventanas ni micrófonos ocultos. Eso es Olvid para periodistas que hurgan donde nadie quiere que hurguen, abogados que caminan sobre hielo legal o activistas que prefieren no dejar rastro. Pero también es para ti, sí, tú que solo quieres hablar sin sentirte observado por algoritmos curiosos. No hay anuncios disfrazados de coincidencia ni sugerencias de contactos que parecen leer tu mente. Aquí los únicos datos que importan son los que tú decides compartir. Y cuando crees que tanta seguridad debe venir con un manual de 300 páginas, Olvid te lanza una sorpresa: no necesitas entregar tu número ni tu correo como tributo. Creas tu identidad como quien talla su nombre en piedra: única, intransferible. Los contactos no aparecen por arte de magia; se invitan como en una fiesta privada con contraseña secreta. Puede parecer arcaico, pero también significa que nadie toca a tu puerta si tú no les das la llave.

La app no hace ruido. Literalmente. No vibra sin motivo ni devora tu batería como si fuera un banquete. Funciona con la discreción de un reloj suizo y una interfaz que no compite por likes visuales: sobria, directa, casi zen. En un mundo donde cada aplicación quiere ser todo al mismo tiempo, Olvid solo quiere ser buena en lo suyo —y lo consigue. ¿Y sabes qué más? No hay grandes logos detrás, ni accionistas impacientes esperando monetizar tu existencia. Solo un equipo obsesionado con la privacidad como si fuera arte sacro. Cada línea de código parece escrita con guantes blancos y mirada crítica. No hay atajos ni letras pequeñas: solo una convicción férrea. Olvid aún no llena titulares ni encabeza rankings de descargas. Pero quizá eso sea parte de su encanto: no busca ser popular, busca ser confiable. Y en tiempos donde la confianza es escasa y los datos vuelan como hojas al viento, eso ya es decir mucho.

¿Olvid es gratis?

Claro, Olvid no cuesta nada si lo usas en casa o por tu cuenta. Puedes chatear seguro sin pagar un centavo. Ahora bien, si eres una empresa con ganas de más potencia y herramientas extra, hay opciones de pago que abren nuevas puertas. Pero para el día a día de la mayoría, lo gratuito va sobrado.

¿Con qué sistemas operativos es compatible Olvid?

Olvid corre tanto en Android como en iOS, pero eso no es lo más interesante. Funciona bien incluso en teléfonos que ya pasaron por varias manos o que llevan una funda con más historia que el propio usuario. Se actualiza cuando lo necesita, sin hacer mucho ruido, como quien cambia las cortinas de casa sin avisar. Los desarrolladores, obsesionados con la eficiencia casi al nivel de un relojero suizo, han logrado que pese poco y rinda mucho. Así que no importa si tu móvil parece una reliquia o si aún huele a fábrica: Olvid se adapta como un gato a una caja nueva. Y cuando se trata de tus datos, no hay nubes ni misterios; todo queda en tu bolsillo, bajo llave y con el cartel de “solo tú mandas aquí”.

¿Qué otras alternativas hay además de Olvid?

Entre las aplicaciones de mensajería segura, el panorama es tan variado como un bosque tras la lluvia: cada opción brota con su propio enfoque sobre la privacidad.

Threema, por ejemplo, no sigue el guion habitual. Ni números de teléfono ni correos electrónicos: aquí se entra con un ID único, como si cada usuario fuera una sombra con nombre secreto. Todo va cifrado de extremo a extremo, como si cada palabra susurrada se deshiciera en el aire tras ser dicha. Lo compras una vez y listo—nada de cuotas mensuales ni anuncios que te persiguen como moscas en verano. Está hecha para quienes no quieren ruido, solo comunicación segura: encuestas anónimas, llamadas cifradas… Funciona igual en una oficina suiza que en el móvil de alguien que simplemente no quiere ser rastreado.

Signal, en cambio, camina por otra vereda. Es casi un veterano del cifrado, el viejo sabio del pueblo digital. Su código es abierto, su filosofía clara: privacidad sin rodeos. Pero sí, hay que entregar un número de teléfono para entrar al juego—una concesión que para algunos es poca cosa y para otros, una grieta en la muralla. A cambio ofrece un arsenal: llamadas cifradas que parecen susurros entre montañas, mensajes que se evaporan como tinta mágica y chats grupales que podrían pasar por reuniones secretas. No es raro verla recomendada por quienes llevan la privacidad como estandarte.

Y luego está Session. No tiene centro, porque nació sin uno. Es una red descentralizada que respira como un enjambre digital, sin servidores centrales ni rastros obvios. No te pide nada salvo tu voluntad de permanecer invisible. Como Olvid, prescinde del número de teléfono; como un espía moderno, se mueve sin dejar huella. Su interfaz puede parecer menos pulida—como una brújula oxidada—pero apunta siempre al norte del anonimato. Con respaldo comunitario y código abierto, es más una declaración política que una simple app. En lugares donde la vigilancia acecha y la censura aprieta, Session no solo se usa: se defiende como si fuera un refugio subterráneo en medio del ruido.

Olvid

Olvid

Gratuito
7

Presupuesto

Play Store
4,6 (2.189 Votos)
App Store
4,4 (35 Votos)
Última actualización 23 de marzo de 2026
Licencia Gratuito
Descargas 7 (últimos 30 días)
Autor Olvid
Categoría Comunicación
SO Windows 10/11, macOS, Android, Android, iOS iPhone / iPad, Linux

Capturas de pantalla

Aplicaciones relacionadas con Olvid

Explorar más

Todas las marcas comerciales, logotipos, archivos descargables y demás materiales protegidos por derechos de autor que aparecen en este sitio web son propiedad exclusiva de sus respectivos propietarios. Se utilizan aquí únicamente con fines informativos e ilustrativos.