STAR WARS: Galactic Racer es prácticamente un regalo para quienes llevan años esperando un sucesor espiritual de Star Wars Racer, aquel juego de carreras futuristas publicado para PC, Nintendo 64 y Dreamcast a finales de los años 90.
El original llegó casi al mismo tiempo que Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma y aprovechó uno de los momentos más recordados de la película: la carrera de vainas protagonizada por un joven Anakin Skywalker y el despiadado Sebulba.
La inspiración de aquella secuencia venía, a su vez, de las carreras de cuadrigas de Ben-Hur. George Lucas trasladó esa sensación de velocidad y peligro al universo de Star Wars mediante enormes vainas impulsadas por motores capaces de convertir cualquier error en una catástrofe.
El videojuego de LucasArts consiguió capturar bastante bien esa fantasía. La sensación de velocidad era enorme para la época y sus gráficos resultaban especialmente impresionantes en Dreamcast y PC.
Después de Racer Revenge, publicado en 2002, la fórmula permaneció prácticamente dormida durante años. Galactic Racer recupera ahora ese espíritu con Fuse Games, un estudio fundado por antiguos desarrolladores de Criterion. Esa experiencia se nota enseguida: los choques, la velocidad y la espectacularidad de los accidentes recuerdan inevitablemente a Burnout.
Sin embargo, la mayor sorpresa no está únicamente en cómo se conduce, sino en cómo está organizada la progresión. Los desarrolladores han decidido mezclar dos géneros que, en principio, parecen bastante alejados: las carreras arcade y los roguelite.
En un juego de conducción tradicional, lo habitual es repetir circuitos hasta arañar unas décimas al cronómetro. En un roguelite, en cambio, cada intento está marcado por decisiones, rutas alternativas, recompensas y la posibilidad de perder buena parte del progreso.
STAR WARS: Galactic Racer intenta unir ambos conceptos mediante la ficha de la Liga. Al inicio de cada recorrido, Darius Pax, fundador de la Liga Galáctica, entrega al jugador esta ficha que le permite competir. Mientras la conserves, puedes continuar viajando de planeta en planeta y mejorar progresivamente el vehículo. Pero si la pierdes durante una carrera, toca volver prácticamente al principio y comenzar un nuevo intento.
Ahí entran en juego las rutas alternativas. En determinados momentos puedes elegir entre competir sobre seguro o asumir riesgos mayores, como participar en pruebas de eliminación con recompensas mucho más generosas.
¿Por qué debería descargar STAR WARS: Galactic Racer™?
STAR WARS: Galactic Racer mantiene el espíritu de Star Wars Racer como un juego de carreras futuristas puramente arcade. La historia se sitúa durante los primeros años de la Nueva República, después de la caída del Imperio.
En medio de un mercado negro en plena expansión, las carreras de speeders se han convertido en un espectáculo en el que los mejores pilotos compiten por prestigio, fama y dinero.
Darius Pax, fundador de la Liga Galáctica, invita a Shade (el personaje controlado por el jugador) a participar en una de estas competiciones. Después de recibir las provocaciones del actual campeón, Kestar Bool, Shade decide entrar en la Liga y demostrar que puede competir con los mejores pilotos del Borde Exterior. Antes de comenzar la campaña hay un tutorial que explica cómo manejar los diferentes tipos de vehículos, entre ellos landspeeders, motojets y skim speeders.
A partir de ahí aparece una de las primeras novedades interesantes: entre campeonatos puedes moverte libremente por el paddock. Este espacio funciona como una pequeña zona social llena de alienígenas, droides y humanos. Puedes hablar con otros pilotos, encontrar referencias al universo de Star Wars y comprar nuevas piezas para mejorar el vehículo.
La historia no pretende reinventar la saga, pero este espacio ayuda a que cada campeonato tenga algo más de contexto que simplemente saltar de una carrera a otra.
En la pista, todo gira alrededor de la velocidad y de saber gestionar correctamente los motores. El jugador dispone de dos sistemas de aceleración. El afterburner funciona como un turbo relativamente convencional. Puede utilizarse sin grandes riesgos, aunque su barra necesita tiempo para recargarse.
El ramjet es mucho más agresivo y proporciona una aceleración considerablemente superior, pero también eleva rápidamente la temperatura del motor. Si abusas de él, el vehículo termina explotando.
Esto obliga a alternar constantemente entre ambos sistemas y encontrar el equilibrio entre arriesgar para adelantar o conservar la máquina intacta hasta la meta.
Las condiciones ambientales también cambian la forma de conducir. En Jakku, por ejemplo, el calor del desierto afecta directamente a los motores. En Ando Prime ocurre justo lo contrario: las temperaturas extremas obligan a atravesar determinados túneles calientes para evitar que el hielo termine bloqueando los controles. En Lantaana aparecen zonas volcánicas donde acercarse demasiado a la lava puede acabar muy mal, mientras que en Sentinel One el ácido supone una amenaza constante.
Estas condiciones hacen que cada planeta exija estrategias ligeramente distintas. Los choques también tienen bastante importancia.
La experiencia de varios desarrolladores procedentes de Burnout se deja notar en unos accidentes muy espectaculares. Puedes estrellarte contra el escenario o utilizar los propios impactos para mandar a otros pilotos fuera de la pista.
La estructura roguelite completa la fórmula. En lugar de limitarse a una sucesión lineal de campeonatos, la campaña utiliza rutas ramificadas con carreras convencionales, pruebas de eliminación, desafíos y encuentros con personajes.
Cada decisión permite conseguir nuevas piezas y mejorar el vehículo de cara a las siguientes pruebas. Incluso cuando pierdes, la historia continúa avanzando de diferentes maneras, por lo que cada intento aporta algo al progreso general. Además de la campaña, el modo Arcade propone desafíos más directos, como superar un tiempo determinado o completar un objetivo utilizando un vehículo específico.
Los Scenarios son pruebas algo más largas con reglas y personajes concretos. El multijugador permite reunir hasta doce jugadores en carreras de speeders y ocho en competiciones de vainas. Los tours online siguen una estructura similar a la campaña: cinco carreras en las que vas mejorando el vehículo antes de enfrentarte a una gran final. Además, STAR WARS: Galactic Racer incluye cross-play entre PC y consolas compatibles.
¿STAR WARS: Galactic Racer™ es gratis?
No. STAR WARS: Galactic Racer es un juego de pago.
Puedes comprarlo para PC con Windows mediante Steam o Epic Games Store, además de en PlayStation 5, Xbox Series X y Xbox Series S.
Sin embargo, existe una alternativa interesante para los suscriptores de Amazon Prime.
La campaña para un jugador y el modo Arcade están incluidos en Amazon Luna para los miembros de Prime, sin necesidad de comprar el juego completo.
El multijugador no está incluido en esta modalidad.
Esto permite probar una parte importante de la experiencia antes de decidir si merece la pena adquirir la versión completa.
¿Con qué sistemas operativos es compatible STAR WARS: Galactic Racer™?
STAR WARS: Galactic Racer está disponible para PC con Windows, PlayStation 5, Xbox Series X y Xbox Series S.
En ordenador puede descargarse desde Steam y Epic Games Store.
También se puede jugar mediante Amazon Luna en dispositivos compatibles con el servicio de juego en la nube.
Actualmente no se han anunciado versiones específicas para macOS, Linux, Nintendo Switch o Nintendo Switch 2.
¿Qué otras alternativas hay además de STAR WARS: Galactic Racer™?
Star Wars Racer es la alternativa más evidente y, en realidad, el origen de todo. Publicado junto a Star Wars: Episodio I - La amenaza fantasma, este clásico arcade permite ponerse al volante de las vainas pilotadas por personajes como Anakin Skywalker o Sebulba. Los circuitos están inspirados en diferentes planetas del universo de Star Wars y ya incluían un sistema de progresión basado en comprar piezas, mejorar el vehículo y reparar los daños sufridos durante las carreras. Su estructura es considerablemente más sencilla que la de Galactic Racer, pero sigue siendo uno de los juegos imprescindibles para quienes disfrutan de las carreras de vainas. Además, recibió una remasterización que permite jugarlo actualmente en plataformas modernas.
Redout 2 es otra excelente opción para quienes busquen carreras futuristas a velocidades absurdas. El juego funciona como homenaje a clásicos de los años 90 como F-Zero y WipEout y sitúa la acción en un futuro donde las carreras de naves antigravitatorias se han convertido en un deporte habitual. Cuenta con 36 circuitos repletos de rampas, túneles y curvas extremadamente cerradas. La sensación de velocidad es uno de sus puntos fuertes, acompañada por una banda sonora electrónica que encaja perfectamente con la acción.
BallisticNG, por su parte, es prácticamente una carta de amor a la trilogía original de WipEout, además de juegos como Rollcage o Jet Moto. Ambientado en 2159, te pone al volante de naves antigravitatorias capaces de alcanzar velocidades enormes mientras compites en circuitos futuristas armados hasta los dientes. Su estética imita deliberadamente las limitaciones técnicas de las consolas de los años 90, creando un aspecto retro sorprendentemente auténtico. Incluye carreras tradicionales, supervivencia, eliminación, contrarreloj y otros modos. Además, funciona también como una especie de sandbox para aficionados al género, ya que permite crear tus propios circuitos y vehículos.