Este apéndice extraterrestre es la probóscide —o boca— de una mosca común (Musca domestica) que se muestra bajo una lupa de 40 aumentos. Esta imagen que quedó en quinto puesto fue capturada por el alemán Oliver Dum.
Un equipo de Northwestern University ha encontrado la primera evidencia clara de un viento caliente activo saliendo de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea. La señal apareció como una cavidad cónica en el gas molecular frío, observada con ALMA y confirmada con datos de rayos X del observatorio Chandra.
Una investigación liderada desde la Universidad de Alicante ha reinterpretado los 43 cascos hallados en 1990 en el yacimiento subacuático de Piedras de la Barbada, frente a Benicarló. Considerados durante décadas piezas romanas, ahora el análisis de textiles conservados en su interior los sitúa entre finales del siglo XIV y comienzos del XV.
La NASA difundió una secuencia satelital HLS del Salar de Atacama, en Chile, donde las piscinas de evaporación del litio cambian de color entre marzo de 2025 y febrero de 2026. La imagen parece una obra abstracta vista desde el espacio, pero también ayuda a entender el coste ambiental de un proceso que evapora enormes cantidades de agua en uno de los ecosistemas más secos y frágiles del planeta.
El naufragio frente a la costa de Devon, en Inglaterra, guardó su identidad durante tres décadas. Una investigación conjunta del Museo Británico y la Universidad de Bournemouth determinó que los restos pertenecen al Dom van Keulen, un mercante holandés que cargaba oro marroquí cuando una tormenta lo hundió en 1633
Un estudio internacional con participación de la Universidad de Jaén y la Universidad de Granada analizó con tomografía computarizada dos momias infantiles de Qubbet el-Hawa, en Asuán. Los resultados muestran que una de ellas recibió un tratamiento funerario avanzado, con excerebración transnasal, resinas y una conservación comparable a la observada en adultos de alto estatus.
Los científicos creían tener bastante claro hasta dónde podían llegar los vientos ultravioletas generados cerca de agujeros negros supermasivos. Pero el cuásar J2318 acaba de desafiar esa idea: expulsa gas ionizado a una velocidad cercana al 30 % de la luz, una cifra extrema que pone contra las cuerdas a los modelos actuales.