En las planicies del oeste de Azerbaiyán, en un gran montículo funerario, los arqueólogos hallaron los restos de un guerrero alto que todavía tenía en la mano la cabeza de su lanza de cuatro puntas.
El esqueleto del hombre mide más de dos metros de altura y data de la Edad de Bronce media, hace unos 3.800 años. Los científicos creen que puede haber sido un importante líder militar por la forma en que lo sepultaron. El descubrimiento ofrece algo de información sobre las creencias religiosas y sociales de las sociedades de la Edad de Bronce, y sus rituales, según la traducción de la declaración del Ministerio de Cultura de Azerbaiyán.
El sitio funerario se ubica cerca de la planicie de Ceyranchol, en un área que localmente se conoce como Yovsanlidere cerca de la frontera occidental del país. El montículo tiene más de 28 metros de diámetro y más de 2 metros de altura, y contenía 14 losas de piedra caliza de una tonelada, alineadas justo debajo de la superficie, junto con un ídolo de piedra con forma de toro y un sello circular de piedra caliza.
Detalles sobre el hallazgo
Los montículos funerarios se conocen como kurgans en el lugar, y eran estructuras ceremoniales que solían construir las culturas nómades, que nos brindan así datos sobre los rituales y creencias de las antiguas sociedades en cuanto a la vida después de la muerte.
En el centro del montículo había una cámara de 2 metros de ancho y 6 metros de largo, dividida en tres secciones. Una sección contenía el esqueleto humano, otra estaba llena de vasijas de cerámica y la tercera estaba completamente avía. Ese espacio vacío tal vez simbolice el “lugar de descanso” para el espíritu de la persona que murió, según las declaraciones.
La lanza de bronce con cuatro puntas es un hallazgo especialmente infrecuente, no sólo en Azerbaiyán sino en la región del sur del Cáucaso. Junto con la lanza los arqueólogos encontraron diversos elementos valiosos, como tobilleras de bronce, herramientas de obsidiana, cuentas de pasta y vasijas de cerámica con incrustaciones. Eso sugiere que la persona era prestigiosa. Dentro de las vasijas de cerámica hallaron huesos de animales cocidos, y creen que se trataba de provisiones para la vida después de la muerte.
En loos últimos cinco años más de 2.000 académicos y voluntarios locales e internacionales han trabajado investigando la reserva de Keshik Chida, un sitio rico en hallazgos arqueológicos. Continúan trabajando y planean llevar a cabo análisis en laboratorio – como datación por carbon y pruebas de isótopos, en lo hallado en este montículo funerario, según indican los investigadores en la declaración.