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Ciencia

Después de la erupción del Vesubio que demolió Pompeya la gente volvió para vivir entre las ruinas

Los arqueólogos están sacando a la luz una parte olvidada de la historia de Pompeya.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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La erupción del monte Vesubio en el año 79 DC fue una de las tragedias antiguas más terribles de la historia de la humanidad. Decenas de siglos después, los arqueólogos excavaron las cenizas y la piedra pómez, y redescubrieron las ciudades romanas sepultadas de Pompeya y Herculano, en toda su gloria. Pero su entusiasmo dejó de lado una importante capa de la historia.

Al trabajar en la Insula meridionalis, el sector sur del antiguo centro urbano de Pompeya, los arqueólogos encontraron evidencia que confirma la hipótesis de que después del año 79 DC la gente regresó para vivir durante siglos en las ruinas de Pompeya. Los hallazgos del equipo, que se describen en un trabajo publicado esta semana en el E-Journal de la excavación de Pompeya, echan luz sobre sucesos que han sobrevivido en las sombras de la historia más estudiada.

“El episodio de la destrucción de la ciudad en el año 79 monopolizó la memoria”, declaró Gabriel Zuchtriegel, director general del parque arqueológico de Pompeya y coautor del estudio. “Por el entusiasmo de llegar a los niveles del año 79 DC, con sus frescos maravillosamente preservados y su mobiliario intacto, literalmente se removieron o eliminaron las débiles trazas de la reocupación del sitio, y se las barrió sin prestarles atención ni documentar nada”.

No todos los que sobrevivieron a ese terrible día tendrían los medios para empezar desde cero en otro lugar. Según los investigadores, eso explicaría por qué habrían regresado algunos a la ciudad destruida, cuyas partes más altas podían verse todavía por sobre las cenizas. Al tiempo, también habría vuelto a crecer la vegetación. Los antiguos residentes que habían retornado quizá también estarían acompañados de personas “que no tenían nada que perder”, según las declaraciones. Después de todo, entre las cenizas y los cuerpos de las víctimas habría riquezas y cosas de valor.

Vida casi normal

La vida volvió a Pompeya. La gente vivía entre las ruinas, en los niveles más altos de los edificios y usaban lo que había sido la planta baja como sótano o cueva para hacer fuego, ubicar sus hornos y molinos. La evidencia arqueológica sugiere que probablemente la nueva comunidad fuese un asentamiento precario sin la infraestructura y servicios de los antiguos romanos. Pero el asentamiento duró hasta el siglo 5 DC. Y quizá otra devastadora erupción volcánica haya sido la causa de que la ciudad fuera abandonada definitivamente.

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©Pompeii Archaeological Park

“Gracias a las nuevas excavaciones la imagen ahora es más clara y resurge la Pompeya posterior al 7”, explica Zuchtriegel. “En lugar de una ciudad es una aglomeración precaria y gris, casi como un campamento o favela entre las ruinas todavía reconocibles de la vieja Pompeya”.

El emperador Tito de hecho encargó a dos ex cónsules la promoción de la refundación de Pompeya y Herculano. No hace falta decir que la misión fracasó.
“En estos casos los arqueólogos nos sentimos como psicólogos de la memoria sepultada en la tierra, porque sacamos a la luz partes que se habían eliminado de la historia”, concluyó Zuchtriegel. “Este fenómeno debería hacernos reflexionar sobre el inconsciente arqueológico, sobre todo lo que se remueve o se olvida, o queda oculto, a la sombra de otras cosas que aparentan ser más importantes”.

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