Si sufres de alergia a los alimentos sabes que es horrible. Además de limitar tu dieta, el impacto en tu salud puede arruinarte la vida. La ciencia ha estado buscando tratamientos más duraderos para los peores efectos de estas afecciones. Ahora, un par de trabajos publicados hoy en Science revelan nuevos datos sobre lo que pasa en el cuerpo ante la anafilaxis, e indican que una medicación existente podría prevenir las reacciones alérgicas que son un riesgo para la vida.
En uno de los trabajos un equipo de científicos revela evidencia en ratones de laboratorios de una desconocida función en el aparato digestivo que podría ser responsable de algunos de los síntomas de las alergias por alimentos. Y en el segundo trabajo otro equipo demuestra que la droga zileutón, utilizada para tratar el asma, bloquea en los ratones un aspecto crucial de esta función, y parece prevenir la reacción alérgica en la mayoría de los casos. Los investigadores ahora lanzarán un ensayo clínico para probar si el zileutón logra lo mismo en los humanos.
“Si es así, podría constituir un tratamiento que prevenga la anafilaxia”, le dijeron a Gizmodo en un email Adam James Williams y Stephanie Eisenbarth, inmunólogos en la Universidad Northwestern y coautores del segundo trabajo.
Durante años la ciencia ha estado trabajando para resolver un misterio: ¿por qué algunos de los que tienen resultados positivos en alergias a alimentos no enferman al exponerse al alimento disparados, y otros con la misma alergia sufren anafilaxis?
Los investigadores describen un gen llamado DPEP1 que parece tener un sorprendente rol en el control de la anafilaxia relacionada con alimentos en ratones: el gen parece regular la liberación de leucotrienos en el aparato digestivo, moléculas que contribuyen a forma la respuesta inmune a un alergénico.
Cuando comemos, la mayor parte de los alimentos se descomponen en nutrientes para que el cuerpo los use. Pero hay una pequeña cantidad que se transporta hacia la sangre como proteínas enteras, y son éstas las que pueden disparar la reacción de alguien alérgico a un alimento. “Inesperadamente, hallamos que en los ratones los leucotrienos controlan la cantidad de proteínas enteras que se transportan por el aparato digestivo, incluso en ausencia de la alergia”, explicaron los autores del trabajo. Los científicos ya sabían que los leucotrienos tienen su rol en la causa de los ataques de asma, y varios tratamientos contra el asma, como el zileutón, bloquean la actividad de estas moléculas.
Los ensayos
Los investigadores suministraron una dosis de zileutón a ratones alérgicos al maní o cacahuate, y luego los expusieron a ese alimento. Hallaron que la droga bloqueaba los leucotrienos, impidiendo su función habitual, y reduciendo así la probabilidad de una reacción alérgica. El 95% de los ratones no tuvo síntoma alguno de anafilaxia, informaron.
Los estudios se hicieron en ratones, por lo que falta ver si los hallazgos también se cumplen en los humanos. Los autores además advierten que la droga zileutón no constituye una cura para las alergias a alimentos. Dicho esto, si en los ensayos humanos obtienen los mismos resultados que en los que se hicieron con ratones, la droga podría usarse como profilaxis, que podría tomarse antes de una situación de alto riesgo en la que hay probabilidades de estar expuestos a alimentos que causan alergia. Lo que hay que señalar es que ya muchos toman zileutón a diario, como tratamiento prolongado para el asma, y eso sugiere que es una droga segura, aunque no está del todo claro cómo afecta al aparato digestivo el uso a largo plazo.
Si los ensayos clínicos en humanos muestran que la droga bloquea lo mismo que bloqueó en los ratones, los investigadores planean probar directamente la capacidad de la droga para prevenir la anafilaxia en personas alérgicas a alimentos. Más allá de las aplicaciones clínicas el estudio presenta otras preguntas, según expresaron.
“Hay muchas preguntas más, y son interesantes, como si ese circuito se ve regulado por condiciones ambientales como los cambios que la dieta causa en el microbioma”, afirmaron Wililams y Eisenbarth.