Cuando probé la estación de carga Ecoflow Delta Max (básicamente una batería solar enorme para alimentar dispositivos durante apagones) me defraudó un poco descubrir que no podía alimentar una nevera convencional durante mucho tiempo. Era de esperar, pero se diría que Ecoflow sufría de la misma frustración, porque acaban de lanzar la GLACIER, su primera nevera-congelador diseñada para alimentación solar.
Las neveras convencionales tienen un problema, y es que consumen ingentes cantidades de energía. La solución para poder alimentar un dispositivo así con baterías estaba clara: diseñar una nevera pequeña que consumiera menos. La GLACIER es una nevera de 38 litros capaz de funcionar 40 horas ininterrumpidas con una sola carga. Es una cifra lo bastante baja como para que funcione con paneles solares. De hecho, la GLACIER (a la marca le gusta ponerlo en mayúsculas) cuenta con conector para paneles solares de Ecoflow, que se venden aparte. Así funciona.