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Tecnología

El avión supersónico silencioso X-59 de la NASA acaba de romper dos de sus propios récords

El X-59 de la NASA acaba de completar la semana más intensa de su campaña de pruebas. El avión experimental realizó seis vuelos en apenas cuatro días y alcanzó Mach 1,53, la mayor velocidad registrada hasta ahora por la aeronave. Los ensayos forman parte de Quesst, la misión con la que la agencia quiere demostrar que es posible volar a velocidades supersónicas sin producir el característico y explosivo boom sónico.
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Durante la semana del 21 de septiembre, el X-59 despegó dos veces el día 22, volvió a realizar dos vuelos el 24 y otros dos el 25.

En total fueron seis vuelos en una semana, dos más que su récord anterior.

Con esta serie de pruebas, el avión ya acumula 38 vuelos desde que comenzó su campaña aérea.

Mach 1,53: su mayor velocidad hasta ahora

El récord de actividad no fue el único.

Durante uno de los vuelos, el X-59 alcanzó Mach 1,53, aproximadamente 1.625 kilómetros por hora dependiendo de las condiciones atmosféricas. La cifra supera ampliamente la velocidad de crucero prevista para la aeronave, situada alrededor de Mach 1,4.

Esta fase de pruebas se conoce como expansión de la envolvente de vuelo. Los ingenieros llevan progresivamente al avión a diferentes velocidades, altitudes y maniobras para comprobar cómo responde en condiciones cada vez más exigentes.

El avión supersónico silencioso X-59 de la NASA acaba de romper dos de sus propios récords
© NASA Video – Youtube.

El problema del boom sónico

Cuando un avión supera la velocidad del sonido genera ondas de choque que pueden combinarse y producir un fuerte estruendo audible desde tierra.

Este fenómeno es una de las principales razones por las que los vuelos supersónicos comerciales sobre zonas pobladas están restringidos en numerosos países. El X-59 fue diseñado específicamente para cambiar ese comportamiento. Su forma extremadamente alargada permite distribuir las ondas de choque alrededor del avión para evitar que se unan formando un único boom intenso.

El objetivo es que desde tierra se perciba un sonido mucho más suave, similar a un golpe distante.

La NASA quiere cambiar las reglas de los vuelos supersónicos

El X-59 forma parte de la misión Quesst.

Una vez completadas las pruebas técnicas, la NASA planea hacer volar el avión sobre distintas comunidades y preguntar a sus habitantes cómo perciben el ruido generado.

Los datos serán compartidos con organismos reguladores estadounidenses e internacionales.

La intención no es convertir al X-59 en un avión comercial, sino demostrar que la tecnología funciona y proporcionar evidencia que permita establecer nuevos límites acústicos para futuros aviones supersónicos.

Ahora entra en mantenimiento

Después de esta intensa semana, el X-59 entró en un periodo de mantenimiento programado que durará aproximadamente tres semanas.

Posteriormente, los ingenieros realizarán una revisión de sus sistemas antes de devolverlo al aire.

El avión ya había logrado otro gran hito en junio de 2026, cuando superó por primera vez la velocidad del sonido y alcanzó aproximadamente Mach 1,1. Apenas unos meses después, ya ha elevado esa cifra hasta Mach 1,53.

Cada nuevo vuelo acerca a la NASA al objetivo central de Quesst: comprobar si el transporte supersónico puede dejar atrás uno de sus mayores obstáculos históricos, el ruido.

 

 

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología.

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