La neurociencia lleva décadas persiguiendo una pregunta aparentemente sencilla: ¿cómo decide el cerebro? Hasta ahora, las respuestas eran parciales, limitadas a pequeños circuitos. Pero un proyecto internacional acaba de ofrecer un salto sin precedentes: un mapa neuronal a escala global que muestra cómo cientos de miles de neuronas se activan cuando un ratón toma una decisión.
Un mapa sin precedentes
El trabajo, publicado en dos artículos en Nature, es fruto de la colaboración entre 12 laboratorios coordinados por el International Brain Laboratory. En total, se registró la actividad cerebral de 139 ratones mientras realizaban tareas que combinaban estímulos sensoriales, movimientos y recompensas. El resultado fue un mapa con medio millón de neuronas activas en 279 regiones, cubriendo el 95% del cerebro.
Lo revelador es que las decisiones no se procesan en un único “centro de mando”, sino que encienden múltiples áreas al mismo tiempo. “Es la primera vez que conseguimos este nivel de detalle. Es como ver cómo se ilumina un árbol de Navidad en directo”, explicó Alexandre Pouget, de la Universidad de Ginebra.
El cerebro como un todo

Los estímulos visuales y táctiles aparecieron en las zonas conocidas, pero la toma de decisiones activó áreas tan diversas como la corteza prefrontal, el hipocampo o núcleos subcorticales. En lugar de compartimentos aislados, el cerebro parece funcionar como una red coral donde distintas regiones colaboran.
“Lo que vemos es que el cerebro actúa más como un todo que como piezas separadas”, subraya Juan Lerma, investigador del CSIC. Esa visión holística, hasta ahora intuida pero nunca demostrada con tanta claridad, obliga a repensar cómo se estudian los procesos complejos de la mente.
Una herramienta abierta al futuro
El volumen de datos es enorme y está disponible en abierto para la comunidad científica. Esto significa que cualquier investigador puede analizarlos, reinterpretarlos o combinarlos con nuevos experimentos. “Es un comienzo, no un final”, resume Lerma.
Para Rafael Yuste, de la Universidad de Columbia, este avance encarna el espíritu de la iniciativa BRAIN: registrar la actividad de todas las neuronas posibles, primero en modelos animales y, en el futuro, en humanos. Aunque todavía estamos lejos de esa meta, este mapa en ratones es una prueba de que la tecnología ya permite observar el pensamiento en acción como nunca antes.
En definitiva, lo que parecía una pregunta inabordable empieza a tener respuestas: decidir, incluso para un ratón, no es cuestión de un área cerebral aislada, sino de un concierto masivo de neuronas que se encienden al unísono. Y ahora, por primera vez, podemos verlo.