Uno de los cohetes de United Launch Alliance (ULA) tuvo un problema al enviar su carga de seguridad nacional a la órbita geosincrónica, porque emitió una nube de humo que recordó a una anomalía que también había afectado un lanzamiento anterior.
ULA lanzó su cohete Vulcan Centaur el jueves a las 4:22 a.m. (hora del este de EE.UU.) desde la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Florida. El cohete llevaba un satélite de la Fuerza Espacial de EE.UU., parte de una constelación que monitorea la actividad en la órbita geosincrónica.
Aunque el cohete logró llevar su carga a la órbita designada, los usuarios de redes sociales detectaron que de uno de los propulsores salía una extraña nube residual. El cohete tal vez perdió una de las puntas de sus propulsores a poco de ser lanzado, y pareció ladearse levemente antes de recuperarse enseguida y llegar a destino.
Turbulencia en vuelo
Luego ULA confirmó que el Vulcan había sufrido una anomalía durante el lanzamiento del jueves y que la compañía busca identificar la causa.
“Al iniciar el vuelo el equipo observó una significativa anomalía en el rendimiento de uno de los cuatro motores sólidos del cohete. A pesar de esa observación, el propulsor Vulcan y el Centauro cumplieron con la misión de dejar el satélite directamente en la órbita geosincrónica”, declaró Gary Wents, vicepresidente de ULA para los programas Atlas y Vulcan. “Se llevará a cabo una investigación a fondo para identificar la causa e implementar las acciones necesarias de corrección, antes de la próxima misión Vulcan”.
Uhhh….that's not great. Looks like Vulcan may have lost one of its SRB nozzles again… A burnthrough happens at T+0:29, and then looks like the full nozzle falls off at T+1:06. Vulcan also had this issue on the Certification-2 mission.
📸 https://t.co/QwC08n4J6Q & ULA pic.twitter.com/NTFxkqKvn0
— Lukas C. H. (@GewoonLukas_) February 12, 2026
La misión de la fuerza espacial de EE.UU. representa el cuarto lanzamiento del Vulcan y el segundo en el programa de lanzamientos espaciales para seguridad nacional.
Una doble anomalía
Los que observaban el reciente vuelo del Vulcan habrán recordado la anomalía similar de octubre de 2024, cuando hubo un problema con uno de los propulsores, y poco después del lanzamiento también se vio un penacho de humo.
Aquella anomalía ocurrió en el segundo vuelo de prueba del Vulcan, cuyo propósito principal era la certificación de la Fuerza Espacial de EE.UU. para cumplir con misiones de seguridad nacional. Los ingenieros hallaron que había un problema con el aislante que no protegió adecuadamente la estructura metálica de la punta contra la salida de escape del propulsor.
El propulsor y su anomalía causaron demora de meses, hasta que finalmente la Fuerza Espacial le otorgó a ULA la autorización para empezar con sus lanzamientos. El Vulcan lanzó su primera carga militar en agosto de 2025, un satélite de navegación experimental desarrollado por el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea, el NTS-3, que fue a la órbita geoestacionaria.
Vulcan es un vehículo de lanzamiento de peso pesado concebido en 2006 y que incluye elementos de diseño del Atlas V y el Delta IV, dos cohetes también de ULA. El cohete de 60 metros de altura puede llevar hasta 25,8 toneladas métricas a la baja órbita terrestre (LEO) y 7 toneladas métricas a la órbita geoestacionaria (GEO).