Las ultimas noticias en tecnología, ciencia y cultura digital.

El día que los animadores de Disney llevaron una guillotina al estudio durante una huelga

Matt Novak
642
13
Save

Hoy, a menudo pensamos en las huelgas laborales como algo normal y corriente, al menos en los Estados Unidos. Pero hubo un momento en que este tipo de acciones laborales eran mucho más intensas. Como en 1941, cuando los animadores que estaban en huelga en el estudio de Disney en California trajeron una guillotina para mostrar cómo de molestos estaban con el equipo de administración de Disney por los bajos salarios que había en el estudio.

A principios de 1941, muchos de los principales estudios de animación, como Warner Bros. y Fleisher Studios, se habían sindicado. Pero cuando el Screen Cartoonists Guild (SCG), el gremio de dibujantes, intentó hacer lo mismo en Disney, la dirección del estudio contraatacó con fuerza. Walt Disney amenazó a todos los trabajadores que intentaban apuntarse al sindicato del SCG, y posteriormente, en en mayo de 1941, Disney despidió a dos docenas de personas que se habían unido al sindicato. Uno de los artistas que fue despedido era Art Babbitt, un animador que había trabajado en personajes como la Madrastra de Blancanieves.

Advertisement

Babbitt, uno de los animadores mejor pagados de Disney en aquel momento, fue el principal impulsor de un sindicato que ayudase a sus compañeros de trabajo. Walt Disney había tratado inicialmente de evitar que sus trabajadores se sindicaran creando un “sindicato interno” de la compañía que estuviese dirigido por Babbitt, pero el animador dijo que aquello era una patraña y que quería que los artistas se sindicasen bajo el Screen Cartoonists Guild (SCG).

A raíz de aquel despido masivo, los artistas de Disney se hartaron y organizaron una huelga al día siguiente. Los carteles que había en aquella huelga estaban bastante bien ilustrados, como podrás imaginar. Pero si alguna vez has visto un documental que hable de la huelga de Disney en 1941, probablemente no incluya los aspectos más radicales de aquel episodio.

Los estudios de animación que ya estaban sindicados llegaron a mostrar su apoyo a la huelga de Disney. Y los simpáticos bromistas de la Warner Bros. incluso llegaron a desfilar con un muñeco que imitaba al abogado de Disney, Gunther Lessing, colocado sobre una guillotina. Los revolucionarios de la Warner Bros., liderados por el legendario animador Chuck Jones, también llevaban un letrero que decía: “Feliz cumpleaños a Gunther y Walt”.

Como puedes ver a continuación, también le dieron uso a la guillotina.

Advertisement

A mediados de verano, Walt Disney sentía cierta presión pública que estaba a favor de los trabajadores en huelga, pero el director del estudio sacó anuncios en varias revistas que definían aquella huelga como “agitación comunista”.

Las cosas se pusieron tan tensas que hasta Walt Disney se enfrentó a algunos de los animadores, molesto porque tenía que conducir a través de los piquetes todos los días. Disney incluso se quitó la chaqueta para pegarse con Babbitt, que se burlaba de él a través de un megáfono, antes de que la gente pudiera separarlos.

Advertisement

Así lo describía el libro de Tom Sito Drawing the Line: The Untold Story of the Animation Unions from Bosko to Bart Simpson:

Art se subió a un camión plataforma, agarró un megáfono y gritó: “¡Ahí está, el Gran Hombre! ¡Quiere gremios para todo el mundo excepto para él! ¡Qué vergüenza, Walt Disney!” Disney saltó de su coche y se quitó la chaqueta. Habrían comenzado a soltarse puñetazos si no les hubieran separado.

Dave Hilberman recordó que Walt Disney una vez aceleró a tope el motor de su Packard y frenó justo delante de Art Babbitt, mostrando cuántos ganas tenía Walt de atropellarlo. Una noche, cuando circulaba el rumor de que matones a sueldo iban a golpear a los huelguistas, Herb Sorrell envió un grupo de mecánicos de aviones Lockheed, llaves inglesas en la mano, para proteger las carpas de los huelguistas. El rumor de toda aquella violencia afortunadamente resultó ser solo eso, un rumor.

Advertisement

Otras organizaciones laborales mostraron su solidaridad con los trabajadores en huelga y dificultaron otros negocios de Disney. Technicolor se negó a procesar las imágenes de Disney, las imprentas se negaron a imprimir las historietas de Mickey Mouse y la Federación Estadounidense del Trabajo pidió un boicot a todos los productos de Disney.

El gobierno federal envió un juez para mediar en la disputa, pero Walt Disney no estaba de humor. Estaba enfadado y no iba a dejar que sus trabajadores ganaran nada. Fue después de que Disney se fuese a Sudamérica para crear películas capaces de convencer a esos países de no aliarse con las Potencias del Eje durante la Segunda Guerra Mundial, cuando consiguieron avanzar en el asunto. La huelga se resolvió el 28 de julio de 1941 y los trabajadores recibieron un aumento, y muchos animadores vieron como su salario llegó a duplicarse. Pero Disney atacó a los agitadores sindicales más importantes hasta que dimitieron durante los años siguientes.

Advertisement

¿Por qué nunca se menciona la guillotina de la huelga de Disney de 1941? Es difícil precisar porqué, pero probablemente sea porque las personas del siglo XXI tienden a sentirse incómodas con este tipo de protestas laborales tan radicales, aunque sean simplemente simbólicas.

Los sindicatos son buenos, y también lo son las huelgas cuando las cosas se ponen feas. Dejar de trabajar es una de las pocas cosas que puedes hacer para que los jefes se den cuenta del problema. Y aunque no es necesario llevar una guillotina, sin duda puede ayudar a transmitir tu descontento. Lo más importante de todo, es lo que se consiguió en Disney tras esas cinco semanas de protestas. Art Babbitt también fue contratado de nuevo y desde entonces Disney tiene un sindicato.

Share This Story