Es evidente que Apple y Samsung est√°n cada vez m√°s enfrentadas en el negocio de la telefon√≠a y las tabletas y eso hace insostenible algunas de las relaciones comerciales que ambas mantienen en estos momentos. Apple, despu√©s de todo, a√ļn necesita ciertos componentes de Samsung para la fabricaci√≥n de sus productos. Pero cada vez son menos.

La compa√Ī√≠a de la manzana va a desterrar a Samsung de la lista de sus proveedores de pantallas LCD, por ejemplo. Hasta ahora Apple acud√≠a al gigante coreano para fabricar una peque√Īa porci√≥n de las pantallas del iPad. Hay otros proveedores, como LG, pero no ten√≠an la capacidad de fabricaci√≥n suficiente para satisfacer la demanda de Apple.

La empresa que dirige Tim Cook ha comenzado tambi√©n a buscar nuevos proveedores para sus chips de memoria y est√° buscando una alternativa para la fabricaci√≥n de sus procesadores. Las √ļltimas generaciones de procesadores se dise√Īan ya dentro de la propia compa√Ī√≠a y s√≥lo se encarga a Samsung, en su planta de Texas, el proceso de "fundici√≥n". Ahora ese papel podr√≠a pasar a TSMC o Intel.

Para Apple el cambio de proveedor resulta estrat√©gico. Los componentes se tienen que pedir con una gran antelaci√≥n y la cantidad pedida puede dar pistas a su mayor competencia sobre el n√ļmero de unidades que planea vender o cu√°ndo hay un nuevo producto preparado para salir al mercado. [Quartz]

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