En plena temporada de premios y con las salas buscando títulos capaces de atraer público, un documental de alto presupuesto se ha convertido en uno de los estrenos más desconcertantes del año. Melania, producido por Amazon y dedicado a la figura de la Primera Dama de Estados Unidos, llega a los cines rodeado de polémica, cifras millonarias y, por ahora, una respuesta del público prácticamente inexistente.
Un documental millonario con una taquilla inexistente
Amazon ha apostado fuerte por Melania, un documental dirigido por Brett Ratner que sigue a Melania Trump durante los 20 días previos a la investidura presidencial de 2025 de su marido, Donald Trump. La plataforma pagó 40 millones de dólares por los derechos del proyecto y destinó otros 35 millones a una campaña de promoción global, alcanzando así un coste total de 75 millones.
Pese a esa inversión, la acogida comercial está siendo mínima. Según The Guardian, en Reino Unido solo se ha vendido una entrada para una de las primeras proyecciones del documental. El dato fue confirmado por Tim Richards, director ejecutivo de Vue, una de las mayores cadenas de exhibición del país.
El documental #Melania llega a los cines este viernes con expectativas comerciales muy bajas y una pregunta incómoda sobre la mesa: ¿se trata de una ambiciosa apuesta estratégica de Amazon o de un soborno encubierto?
Amazon adquirió "Melania" por 40 millones de dólares, al que… pic.twitter.com/xAPEWnW3b7
— Pau Brunet (@BrunetPau) January 26, 2026
Qué cuenta Melania y por qué genera rechazo
La película ofrece un retrato íntimo de Melania Trump durante la recta final hacia el regreso de su marido a la Casa Blanca. Desde su perspectiva, el documental pretende mostrar los preparativos, tensiones y decisiones personales que rodearon ese periodo político clave.
Sin embargo, el enfoque ha generado rechazo entre parte del público. Para muchos espectadores potenciales, la figura de Melania Trump resulta inseparable de la polarización política que rodea a su esposo, lo que dificulta que el documental funcione como un producto de interés general, más allá de sus seguidores.
Estreno en España y salas semivacías
En España, Melania se estrena el 30 de enero en cadenas como Cinesa y Kinépolis. No obstante, la venta anticipada tampoco invita al optimismo. En varias salas, la mayoría de las butacas aparecen disponibles, y las plazas marcadas como “no disponibles” se repiten en diferentes sesiones, lo que sugiere bloqueos técnicos más que ventas reales.
Este patrón refuerza la sensación de que el documental no está despertando interés entre el público español, a pesar de la visibilidad de su campaña publicitaria en algunas ciudades.
Una estrategia de exhibición cuestionada
Analistas del sector apuntan a que la presencia de Melania en cines podría responder a acuerdos económicos previos. En estos casos, los distribuidores pagan una tarifa fija a los exhibidores para garantizar proyecciones, independientemente del número de entradas vendidas. Esto explicaría por qué algunas salas aceptaron incluirla en cartelera pese a sus escasas perspectivas comerciales.
“Me sorprendería mucho que se informara sobre la taquilla de este título”, señaló una fuente de la industria citada por The Guardian, anticipando que los datos oficiales podrían pasar desapercibidos.
Un estreno rodeado de polémica
El documental tuvo su premiere en la Casa Blanca y contará con un estreno oficial en el Kennedy Center de Washington, rebautizado recientemente por Trump. Mientras tanto, en Estados Unidos, algunos carteles promocionales han sido vandalizados, reflejo de la división que sigue generando el apellido Trump.
Con una inversión descomunal y una respuesta del público casi inexistente, Melania se perfila como uno de los grandes fiascos cinematográficos del año, un ejemplo de cómo el presupuesto y la promoción no siempre garantizan interés ni éxito en taquilla.