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Ciencia

El falso verdor de Andalucía: cuando los bosques parecen más sanos de lo que realmente están

Aunque la NASA confirma que Andalucía luce más verde que en los 90, no es motivo para cantar victoria. El reverdecimiento obedece a factores como la reforestación, el abandono agrícola o el CO₂ extra, pero la aridez avanza y no toda vegetación es saludable. Detrás del verde se esconde un futuro incierto.
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El cambio climático golpea con fuerza el sur de España. Las sequías recurrentes, el aumento de temperaturas y la amenaza de incendios pintan un panorama sombrío. Sin embargo, las imágenes satelitales revelan algo sorprendente: Andalucía es hoy más verde que hace tres décadas. Lejos de ser una buena noticia, este fenómeno oculta dinámicas complejas que demuestran que más vegetación no significa necesariamente ecosistemas más sanos ni resilientes.


Cómo se midió el reverdecimiento

Un equipo de investigadores analizó más de 5.000 imágenes satelitales de la NASA capturadas entre 1994 y 2021 mediante los satélites Landsat 5 y 7. Con ellas calcularon el NDVI (Normalized Difference Vegetation Index), un índice que mide la cantidad y vigor de la vegetación. El estudio abarcó 2.358 parcelas de bosque mediterráneo andaluz, con especial atención a encinas, alcornoques, pinos y castaños.


Especies resilientes y ciclos cambiantes

El análisis mostró que casi todas las especies, salvo el eucalipto rojo, aumentaron su cobertura verde. Encinas y alcornoques prosperan en inviernos suaves, mientras que los pinos carrascos y resineros han extendido su actividad incluso en zonas secas. Sin embargo, otras especies, como el pino silvestre o el acebuche, acortan su ciclo vital, lo que evidencia que no todas las plantas responden igual al calor creciente.


Las razones detrás del verdor

El reverdecimiento no se debe solo a la adaptación natural. Han influido políticas de reforestación, el abandono progresivo de tierras agrícolas, la menor presión ganadera que ha favorecido el sotobosque y un factor global: el aumento de CO₂ atmosférico, que actúa como fertilizante. En algunos casos, la actividad humana sigue limitando especies, como ocurre con los alcornoques explotados para extraer corcho.


Más verde no siempre es mejor

Los investigadores advierten que el incremento del verdor no implica ecosistemas más sanos. En muchas zonas del sur y este de Andalucía la vegetación apenas crece, y la aridez continúa expandiéndose. Además, el aumento de vegetación puede disfrazar la pérdida de diversidad, la fragilidad frente a incendios y el debilitamiento de especies menos resistentes.

El falso verdor de Andalucía: cuando los bosques parecen más sanos de lo que realmente están
© FreePik

Lecciones para el futuro

Este estudio ofrece pistas cruciales para diseñar políticas de reforestación más eficaces: apostar por especies realmente adaptadas a la sequía y la aridez. La conclusión es clara: Andalucía puede parecer más verde que antes, pero sin una gestión adecuada, ese verdor es una ilusión que esconde ecosistemas al borde del colapso.

Fuente: Xataka.

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