Image: Nisiyama Onsen Keiunkan (Wikimedia Commons)

En el año 705 los árabes destruyen Cartago. También es la fecha de nacimiento de Tiberio, el hijo del emperador bizantino Justiniano II. Es muy probable que desconocieras ambos datos, al igual que tampoco sabrás que comenzaba un pequeño negocio familiar que ha durado hasta hoy: el primer hotel.

Si acudimos al Libro Guinness de los Récords y buscamos por el hotel más antiguo en funcionamiento, hay un negocio que lleva en activo desde el año 705. Para ello hay que acudir a Yamanashi, Japón, donde se encuentra un hotel de aguas termales llamado Nisiyama Onsen Keiunkan.

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Image: Nisiyama Onsen Keiunkan (Wikimedia Commons)

De esta forma, durante algo más de 1.300 años, los descendientes de Fujiwara Mahito, las 52 generaciones, han operado lo que comenzó como una posada fundada en el año 705. En perspectiva, unos 225 años antes de la fundación del reino de Inglaterra.

Obviamente, aquello de “ha ganado con el tiempo” en este caso es particularmente cierto. Un negocio que desde su apertura ha ofrecido el mismo reclamo: las aguas termales. Y es que el hotel comercializa esos manantiales y las atracciones cercanas, como el monte Fjui, aunque también, y siguiendo la tradición japonesa, tratan de mantener con discreción la larga e histórica saga familiar, de hecho no hay ningún letrero o anuncio sobre la distinción.

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Image: Nisiyama Onsen Keiunkan (Wikimedia Commons)

Aunque muchos de los visitantes dicen que el truco para la longevidad del hotel es la experiencia familiar y la excelente gestión y organización de sus servicios, para permanecer en activo siglos hace falta mucho más. De hecho, segundo dato curioso: el segundo hotel más antiguo del mundo, el Hoshi Ryokan, abrió sus puertas 13 años más tarde, también se encuentra en Japón, aproximadamente a seis horas de viaje desde Keiunkan.

Y no solo hoteles. Japón es el hogar de muchas de las cosas más antiguas del mundo. Sudo Honke, la cervecera de sake más antigua del mundo, ha existido desde 1141, y lo mismo ocurre con muchos de sus templos y construcciones, lo cual no es tan sorprendente si recordamos que se trata de uno de los países con una economía más antigua.

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Image: Nisiyama Onsen Keiunkan (Getty)

Una de las claves la encontramos en lo que se conoce como derecho de primogenitura. Debido a que el hijo mayor hereda toda la riqueza de un patriarca, las compañías en Japón podrían ser transferidas por completo a un solo miembro de la familia.

A pesar de que la primogenitura se desvaneció con el siglo XX, los propietarios a menudo pasan sus empresas a un solo heredero (aunque no sea de “sangre”). De esta forma, el jefe de la empresa adopta legalmente a la persona adecuada para dirigir su empresa y luego la pasa.

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Este sistema ha garantizado en Japón que las antiguas empresas familiares y/o antiguas pudieran seguir evolucionando hasta hoy. Por eso Nintendo empezó en el año 1800 (aunque como fabricante de cartas) y sigue con nosotros.

Por cierto, en cuanto a Nisiyama Onsen Keiunkan, el hotel fue reformado por última vez en 1997, cuenta con 37 habitaciones, un bar con karaoke y un restaurante que sirve carne koshu de origen local. [Wikipedia, Fortune, Guinness]