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Ciencia

El Hubble acerca su lente a la misteriosa nebulosa del huevo, y resulta más espectacular que nunca antes

Las impactantes imágenes captan los momentos en que muere una estrella, envuelta en polvo, luz y un acertijo cósmico todavía sin resolver
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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El telescopio espacial Hubble ha captado una imagen espectacular de la Nebulosa del Huevo, un sistema de estrellas agonizantes a unos 1.000 años luz de la Tierra.

La NASA y la Agencia Espacial Europea publicaron la imagen ayer, revelando un paisaje dinámico de luz y polvo de estrellas recién eyectado en un fondo iluminado. La Nebulosa del Huevo o CRL 2688 es la nebulosa protoplanetaria más joven y más cercana que conoce la ciencia, la primera en detectarse, y ahora el Hubble puede revelar características complejas que indican qué sucede en ella. Su estudio brinda información que no abunda sobre el final de la vida de las estrellas, aunque la Nebulosa del Huevo consiste tan sólo en uno de los capítulos iniciales de la vejez estelar.

Solo una fase

Tal como lo sugiere el nombre, este tipo de nebulosa eventualmente se transformará en una nebulosa planetaria, con la formación de polvo y gas que crea el material eyectado por una estrella parecida a nuestro Sol en el momento de su muerte (no tiene que ver con los planetas, a pesar de su nombre).

En el centro de la Nebulosa del Huevo hay una estrella cubierta por una nube de polvo, que la estrella expulsó hace algunos siglos. La luz se filtra a través de un “ojo” polar. Toda la nebulosa brilla con el reflejo de la luz de esa estrella. “Los rayos gemelos de la estrella agonizante iluminan lóbulos polares en rápido movimiento que penetran las series más antiguas y lentas de unos aros concéntricos”, declaran los responsables del Hubble. “Su forma y movimiento sugieren que hay interacciones gravitacionales con una o más estrellas ocultas, todas escondidas en las profundidades de un grueso disco de polvo de estrellas”.

Las estrellas similares a nuestro sol se alimentan de helio e hidrógeno y van perdiendo sus capas externas, pero el núcleo se calienta tanto como para ionizar el gas cercano. Eso produce estructuras brillantes como las que se observan en las nebulosas planetarias de la Hélice, la Mantarraya y la Mariposa. Pero la Nebulosa del Huevo no llegó todavía a esa etapa, sino que se encuentra en el paso preplanetario breve y transitorio que dura apenas unos milenios y brinda a los investigadores la oportunidad perfecta para investigar el proceso de expulsión.

Misteriosos eventos de expulsión

“Los patrones simétricos que captó el Hubble son demasiado ordenados como para que fueran resultado de una explosión violenta como una supernova. Los arcos, lóbulos y nube de polvo en el centro parecen más bien surgir de una serie coordinada de eventos de expulsión que no entendemos del todo, provenientes del núcleo rico en carbono de la estrella que está muriendo”, dicen en declaraciones. “Las estrellas viejas como estas van eyectando el polvo que eventualmente da lugar a futuros sistemas de estrellas, como nuestro sistema solar, en que se formó la Tierra y otros planetas rocosos hace 4,5 mil millones de años”.

La imagen del Hubble se ha procesado y se suma a las que se captaron a lo largo de los años, pero constituye la fotografía de la nebulosa más detallada hasta ahora. Eso significa que los astrónomos pueden comparar imágenes de diferentes edades para analizar la evolución de las características más pequeñas de la coraza de polvo de la Nebulosa del Huevo. Con ello también pueden avanzar las simulaciones de las nebulosas planetarias y hacerlas más precisas para que los investigadores puedan perfeccionar sus cálculos en referencia a diversos eventos de explosiones estelares comparables.

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