Los vuelos espaciales privados entran en su era cringe más notoria con el lanzamiento próximo del cohete New Shepard, de Blue Origin, con una tripulación que incluye a una estrella del pop en decadencia y a la novia de Jeff Bezos hasta las fronteras del espacio.
Blue Origin ya puso fecha para su próxima misión privada que lanzará a una tripulación de seis astronautas privados a bordo del cohete New Shepard de la compañía. La misión tripulada de Blue Origin es su decimoprimera y se conoce como NS-31. Partirá el lunes 14 de abril desde el Sitio de Lanzamientos Uno en el oeste de Texas según anunció la compañía el jueves.
La tripulación es de astronautas femeninas, e incluye a la cantante Katy Perry, a la personalidad de TV Gayle King – famosa por acompañar a Oprah, y a la prometida de Bezos, Lauren Sánchez. Además a bordo estarán la ex científica de la NASA Aisha Bowe, la activista por los derechos civiles Amanda Nguyen, y la productora cinematográfica Kerianne Flynn. Aunque algunos de los nombres de los tripulantes suenan como que corresponden, el resto son tal vez más resonantes, sumados a un viaje bastante caro a las alturas suborbitales donde – alerta de spoiler – solo flotarán allí durante unos dos minutos. Todo el viaje durará no más de 11 minutos.
Blue Origin reanudó sus emprendimientos privados de viajes espaciales el año pasado después de una pausa de dos años debida a una falla en el lanzamiento del cohete New Shepard. En septiembre de 2022 un vuelo no tripulado acabó en llamas, casi un minuto después del despegue. Aunque los viajes con cohetes se están volviendo más frecuentes, no dejan de tener sus riesgos.
“No oculto el hecho de que estoy muy nerviosa, pero también muy entusiasmada” dijo King en su programa diario CBS Mornings después del anuncio. “Solo pido que la gente, cuando me ven por la calle, no me diga que por favor no vaya… solo quiero que me alienten”. Muy bien, pero además, no vayas.
El propósito ¿cuál es?
En el pasado algunas de estas misiones privadas incluyeron carga científica para efectuar investigaciones en el entorno de la microgravedad. Pero en este caso, el viaje parece tener como fin hacer alarde de una tripulación de mujeres encabezada por Sánchez, y que se embarcan en una “misión que cambiará sus perspectivas de la Tierra, empoderándolas para que cuenten sus propias experiencias y creen un impacto perdurable que inspire a generaciones futuras”, según escribió Blue Origin.
Parecería que casi todos los objetivos de la misión podrían alcanzarse haciéndolos aquí, en el suelo, en lugar de pagar tanto por ocupar un asiento en el New Shepard. El primer asiento que se vendió en una subasta global para poder viajar en el cohete de Blue Origin costó U$ 28 millones, en 2021. El precio de un billete en los viajes turísticos espaciales de la compañía no se ha dado a conocer al público, aunque hay informes que sugieren que un asiento en el New Shepard cuesta alrededor de U$ 1,25 millones.
Además de lo caro que es, un vuelo espacial no tendría que ser algo abierto a gente como Perry. Llámenme purista, pero ¿qué tiene que ver Perry con el espacio? Es tan frívolo, en especial en tiempos en que el presupuesto de la NASA está bajo escrutinio y el gobierno actual busca reducir la cantidad de empleados en la agencia espacial.
El objetivo consiste en hacer que el espacio sea más accesible para todos,es verdad, pero definitivamente todavía no hemos llegado a ese punto si consideras que son viajes exclusivos, solo para algunos. Mientras tanto, los vuelos espaciales privados van hacia una era de frivolidades que probablemente aleje a mucha gente de la maravilla e interés natural de explorar el cosmos.