Saltar al contenido
Ciencia

El misterioso pez de las profundidades que podría revolucionar los robots submarinos: su secreto está en una aleta

Investigadores de la Universidad de Cornell descubrieron cómo el pez remo, una de las criaturas más extrañas del océano, utiliza cientos de estructuras móviles para desplazarse sin doblar constantemente su cuerpo. Su particular sistema de natación podría inspirar robots submarinos más silenciosos, eficientes y capaces de explorar el fondo marino sin alterar su entorno.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (0)

En las profundidades del océano habita una criatura tan extraña que durante siglos alimentó historias sobre serpientes marinas gigantes. Se trata del pez remo, un animal de cuerpo largo y plateado que puede alcanzar varios metros de longitud y que rara vez es observado por los seres humanos.

Sin embargo, su apariencia no es lo único que llama la atención de los científicos. Su particular manera de desplazarse podría convertirse en una importante fuente de inspiración para desarrollar una nueva generación de robots submarinos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, descubrió cómo funciona su extraordinaria aleta dorsal, capaz de generar movimientos ondulatorios que impulsan al animal sin necesidad de grandes flexiones corporales.

Los resultados fueron publicados en la revista científica Ichthyology & Herpetology.

El misterioso pez de las profundidades que podría revolucionar los robots submarinos: su secreto está en una aleta)
© Observing Baja Coral Reef Fish – Youtube.

El pez remo utiliza cientos de estructuras para desplazarse

A diferencia de muchos peces, que nadan moviendo lateralmente su cuerpo y su cola, el pez remo puede impulsarse mediante ondas que recorren su extensa aleta dorsal.

Los investigadores, encabezados por Gabriel Vinícius Felix Afonso, analizaron la anatomía de los músculos, articulaciones y estructuras óseas responsables de este movimiento.

En uno de los ejemplares estudiados identificaron 401 unidades musculoesqueléticas que permiten controlar individualmente los radios de la aleta.

Cada uno posee una articulación que puede girar en múltiples direcciones, con una capacidad de rotación comparable a la de un joystick. Esta organización permite generar ondas que avanzan hacia delante o hacia atrás e incluso se desplazan simultáneamente en sentidos opuestos.

Gracias a ello, el pez consigue maniobrar con gran precisión mientras mantiene relativamente estable su cuerpo alargado.

La tecnología que podría transformar la exploración submarina

El descubrimiento despertó el interés de Rob Shepherd, investigador de Cornell y especialista en robótica. Su laboratorio trabaja en el desarrollo de un robot submarino inspirado en la forma de desplazamiento del pez remo, con apoyo de la Oficina de Investigación Naval de Estados Unidos.

El objetivo es diseñar dispositivos capaces de moverse de manera silenciosa y controlada, evitando perturbar innecesariamente a los animales marinos. Este tipo de tecnología podría utilizarse para transportar instrumentos científicos, estudiar ecosistemas submarinos y realizar tareas de monitoreo ambiental.

A diferencia de los sistemas convencionales con hélices, una propulsión basada en aletas ondulantes podría ofrecer nuevas posibilidades para maniobrar en espacios delicados.

Un animal difícil de estudiar que todavía esconde secretos

Investigar al pez remo representa un desafío importante. Estos animales habitan aguas profundas y los ejemplares completos son difíciles de conseguir.

Por eso, los científicos combinaron el estudio de especímenes preservados con fotografías y grabaciones de ejemplares vivos. Aunque lograron describir su complejo sistema muscular, todavía desconocen exactamente cómo coordina el animal cada uno de sus movimientos.

También esperan investigar si otros peces que nadan mediante aletas ondulantes utilizan mecanismos similares.

La naturaleza podría inspirar una nueva generación de robots

El estudio demuestra cómo una adaptación desarrollada durante millones de años de evolución puede ofrecer soluciones a problemas tecnológicos actuales. Aunque el robot inspirado en el pez remo todavía está en desarrollo, comprender su mecanismo de propulsión representa un avance para la ingeniería biomimética.

La investigación abre nuevas posibilidades para crear vehículos submarinos más discretos y maniobrables, capaces de explorar regiones oceánicas que todavía conocemos muy poco.

 

 

Fuente: Noticias Ambientales.

Compartir esta historia

Artículos relacionados