En 2022 una sonda para observar al sol voló por una corriente en forma de S de partículas cargadas que provenían de la estrella. Son formas misteriosas conocidas como switchbacks, que pueden ayudar a la ciencia a entender mejor qué es lo que alimenta a las peligrosas tormentas solares. Sin embargo, el misterio está en el origen de estas formas. Ahora, al identificar las partículas que conforman esa
corriente, el orbitador solar pudo identificar de dónde vienen.
En un nuevo trabajo que se publicó en Nature Astronomy, un equipo de científicos identificó el origen de la forma, en la superficie del sol y reveló los intrincados mecanismos del campo magnético de la estrella con un detalle sin precedentes. Revelaron cómo calienta el sol y atmósfera y acelera las partículas del viento solar hacia el espacio, ayudando a la ciencia a predecir mejor los eventos extremos del clima solar que tienen impacto en la Tierra.
Huella dactilar del sol
El campo magnético del sol es una de las fuerzas más importantes y sorprendentemente misteriosas que dan forma a nuestro sistema solar. Ayuda a impulsar las llamaradas solares, lanzando erupciones enormes de plasma hacia el espacio, e influye en las corrientes de partículas cargadas que fluyen desde el sol. Estas corrientes de partículas cargadas pueden retorcerse, romperse, o plegarse en su travesía del sistema solar.
Un switchback magnético es una curva repentina en el campo magnético del sol que puede hacer que parezca plegarse sobre sí misma al viajar por el espacio con el viento solar. Al observar al sol de cerca el orbitador solar pudo identificar uno de esos switchbacks.

Las observaciones confirmaron que tiene forma de S, algo que no se había visto directamente hasta entonces. Un equipo de científicos usó luego el instrumento de análisis de vientos del orbitador solar (SWA) para ver cómo el plasma formaba el switchback.
Dentro del switchback encontraron una mezcla de oxígeno cargado y partículas de carbono. Eso significaba que las partículas cargadas forman bucles en el campo magnético caliente sobre la superficie del sol. “Hay dos teorías principales y contrarias sobre cómo se forma un switchback y por extensión el viento solar”, dijo Jesse Coburn, del Centro Nacional Francés de Investigación Científica, autor principal del nuevo trabajo. “La mezcla específica de partículas que detectó el orbitador solar es la prueba de un proceso de formación conocido como reconexión de intercambio”.
El proceso ocurre cuando interactúan partes del sol con propiedades magnéticas diferentes. Eso causa que las líneas se acumulen, se rompan y reconecten de diferentes formas, permitiendo que escape al espacio el plasma que había quedado atrapado en un bucle.
Observación del sol
Los investigadores que llevaron a cabo este estudio crearon un modelo para identificar el origen del switchback en la superficie del sol.
Lo que hallaron revela que la atmósfera del sol le imprime su firma a las partículas que componen el viento solar, brindando así a la ciencia una forma posible de leer la historia de sus partículas cargadas. Además brinda nueva información sobre el campo magnético del sol, principal instigador de las tormentas solares.
“Como humanos en la Tierra y en el espacio nuestras vidas están entrelazadas con lo que sucede en nuestra estrella. El viento solar ata a la Tierra al sol, y lo que conocemos de sus dinámicas tiene implicaciones clave para poder mantener a salvo a nuestro planeta de los eventos extremos del clima espacial”, declaró Daniel Müller, científico de la Agencia Espacial Europea en el proyecto del orbitador solar. “Cuanto más sepamos mejor podremos prepararnos para las tormentas solares, protegiendo así nuestra infraestructura y tecnología ubicada en el espacio”.