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El país latinoamericano que no posee fuerzas militares, ya que su Constitución le impide establecer un ejército

Un ranking internacional revela qué país de América Latina tiene la fuerza militar más débil. Pero lo que pocos saben es por qué y cómo esta decisión impacta su seguridad nacional.
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Mientras que muchos países destinan millones al desarrollo de sus fuerzas armadas, existe una nación latinoamericana que eligió un camino completamente distinto. No solo carece de ejército, sino que su Constitución lo prohíbe explícitamente. Esta decisión ha dejado huella en su posición dentro de los rankings globales de poder militar y plantea una pregunta inquietante: ¿puede un país ser seguro sin una fuerza bélica tradicional?

El ranking que dejó a este país al final de la lista

El informe Global Firepower 2025, que clasifica a 145 países según su capacidad militar total, arrojó un dato sorprendente para América Latina. Una nación centroamericana fue ubicada en el puesto 136, convirtiéndose en el país con menos poder militar de toda la región.

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© iStock.

Este índice evalúa numerosos factores: cantidad de tropas, equipamiento bélico, tecnología, presupuesto en defensa, capacidad logística e incluso geografía. A partir de estas variables, cada país obtiene una posición en el ranking global, donde países como Estados Unidos, Rusia y China lideran, mientras otros, como el caso que analizamos hoy, ocupan los últimos lugares.

El país en cuestión es Panamá, cuya historia reciente explica por qué su poder militar es prácticamente inexistente. Lejos de tratarse de un descuido o falta de recursos, esta debilidad bélica es el resultado de una decisión política y constitucional.

La historia detrás de un país sin ejército

Para entender cómo Panamá llegó a esta posición, hay que remontarse a un episodio clave: la invasión estadounidense de 1989, que culminó con la caída del dictador Manuel Noriega. Tras este evento, se disolvieron las Fuerzas de Defensa de Panamá, y en 1994, el país modificó su Constitución para prohibir la existencia de un ejército permanente.

Desde entonces, Panamá opera bajo un esquema civil y desmilitarizado, apoyándose en cuerpos de seguridad interna que se encargan del orden público, protección fronteriza y respuesta ante amenazas internas.

A diferencia de las fuerzas armadas tradicionales, estas entidades no están orientadas a conflictos bélicos externos, sino a mantener la estabilidad dentro del país. De ahí que Panamá no cuente con tanques, artillería autopropulsada ni sistemas de cohetes, y que su infraestructura militar sea mínima o nula.

Esta decisión ha convertido a Panamá en una excepción dentro de América Latina, y lo coloca en una situación peculiar frente a otras naciones que sí conservan estructuras bélicas activas.

Los gigantes militares de la región: ¿quién lidera?

En contraste, otras naciones latinoamericanas han seguido fortaleciendo sus ejércitos. La potencia militar más fuerte de la región es Brasil, que ocupa el puesto 11 a nivel mundial según el mismo ranking.

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© Gerson Fortes

El arsenal brasileño impresiona por su volumen: 294 tanques, más de 22,000 vehículos blindados, 109 unidades de artillería autopropulsada y una significativa capacidad aérea y naval. Este despliegue posiciona a Brasil por encima de potencias regionales como México, Argentina y Perú.

Brasil no solo lidera en cantidad, sino también en estrategia y capacidad de respuesta, consolidándose como el país más preparado para enfrentar conflictos militares en América Latina.

Otros países sin fuerzas armadas: ¿una tendencia global?

Panamá no está solo. En el mundo, existen más de 30 países y territorios que no cuentan con fuerzas armadas permanentes. Algunos ejemplos incluyen a Costa Rica, Islandia, Liechtenstein, Kiribati, Ciudad del Vaticano y San Marino.

Muchos de estos territorios comparten una característica en común: son pequeños, con poblaciones reducidas y economías centradas en el turismo o los servicios. Algunos dependen de acuerdos con otras naciones para su defensa, mientras otros han mantenido su neutralidad histórica durante décadas.

A continuación, una lista de países que no tienen fuerzas armadas activas:

  • Andorra

  • Aruba

  • Islas Caimán

  • Islas Cook

  • Ciudad del Vaticano

  • Costa Rica

  • Curazao

  • Dominica

  • Islas Feroe

  • Polinesia Francesa

  • Groenlandia

  • Granada

  • Islandia

  • Kiribati

  • Liechtenstein

  • Islas Marshall

  • Mauricio

  • Micronesia

  • Mónaco

  • Montserrat

  • Nauru

  • Niue

  • Palau

  • Panamá

  • Santa Lucía

  • San Vicente y las Granadinas

  • Samoa

  • San Marino

  • San Martín

  • Islas Salomón

  • Tuvalu

  • Vanuatu

¿Debilidad o modelo alternativo de seguridad?

La ausencia de ejército en Panamá puede interpretarse de dos formas: como un signo de vulnerabilidad ante amenazas externas, o como un modelo que apuesta por la resolución pacífica de conflictos y la prioridad en seguridad interna.

Este enfoque plantea una reflexión interesante sobre el equilibrio entre defensa nacional y desarrollo civil. Mientras otros países invierten miles de millones en armamento, Panamá ha elegido otro camino, que hasta ahora, le ha permitido mantenerse en relativa estabilidad.

¿Será este modelo sostenible a largo plazo? ¿O representará una debilidad ante futuros desafíos geopolíticos? La incógnita permanece abierta.

[Fuente: Canal26]

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