Saltar al contenido
Ciencia

El sorprendente secreto del agua: por qué la temperatura de lo que bebes podría cambiar cómo enfrentas el calor

¿Y si el agua fría no fuera la mejor opción para combatir el calor? Descubre cómo la ciencia está desvelando los efectos inesperados de la temperatura de las bebidas en nuestro cuerpo. Una lectura imprescindible para quienes buscan entender cómo hidratarse mejor y cuidar su bienestar en verano.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Cuando el verano aprieta, solemos recurrir al agua fría como alivio inmediato frente a las altas temperaturas. Sin embargo, algunas investigaciones apuntan a que esta costumbre podría no ser la más eficaz. ¿Qué dice la ciencia sobre la relación entre la temperatura del agua y nuestro bienestar? A continuación, exploramos los efectos de beber agua caliente o fría y sus sorprendentes consecuencias.

Agua caliente y digestión: una ayuda inesperada

Las infusiones son una costumbre arraigada tras las comidas copiosas. Consumir café, té o una manzanilla no solo nos hidrata, sino que podría facilitar la digestión. Algunos estudios sugieren que el agua caliente favorece el movimiento de los alimentos en el aparato digestivo. Por ejemplo, un trabajo de 2016 sobre pacientes operados del colon observó que quienes bebían agua caliente presentaban una mejor actividad intestinal tras la intervención. Aunque parte del efecto se debe al simple hecho de hidratarse, la temperatura podría jugar un papel destacado.

El sorprendente secreto del agua: por qué la temperatura de lo que bebes podría cambiar cómo enfrentas el calor
© PNW Production- Pexels

El agua caliente y el peso: ¿mito o realidad?

En 2023, un grupo de científicos evaluó si el consumo de agua caliente tras las comidas influía en la pérdida de peso. Los resultados indicaron que los participantes que bebían agua caliente redujeron su masa corporal más rápido que el grupo de control. Esto podría estar relacionado con el poder diurético de algunas infusiones o con el efecto de la propia temperatura del líquido. Sin embargo, las pruebas aún son escasas, por lo que no conviene pensar en el agua caliente como una solución mágica para adelgazar.

Beber caliente para refrescarse: el curioso truco del sudor

El sorprendente secreto del agua: por qué la temperatura de lo que bebes podría cambiar cómo enfrentas el calor
© Masuma Rahaman- Pexels

Aunque resulte paradójico, en muchas regiones cálidas es habitual tomar bebidas calientes para combatir el calor. Esto se debe a que el calor de la bebida activa los receptores nerviosos y estimula la sudoración, ayudando al cuerpo a disipar calor. Sin embargo, este mecanismo pierde eficacia en ambientes muy húmedos, donde el sudor no se evapora con facilidad y el efecto refrescante se reduce notablemente.

Hidratación y temperatura: lo esencial es beber

Más allá de fría o caliente, lo crucial es hidratarse adecuadamente. Un estudio de 2013 señaló que el agua fresca, alrededor de 16 ºC, favorece una mejor rehidratación. Las temperaturas extremas, ya sean frías o calientes, pueden disminuir la cantidad de agua que ingerimos o provocar una pérdida de líquidos adicional a través del sudor. Por eso, lo ideal es encontrar un equilibrio y priorizar la ingesta regular de agua para mantener el bienestar en los días más calurosos.

Fuente: Xataka.

Compartir esta historia

Artículos relacionados