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Ciencia

El telescopio Webb revela que los astrónomos se equivocaron con este planeta agonizante

Nuevos hallazgos descartan la teoría sobre el final de un planeta.
Por Isaac Schultz Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Usando el telescopio espacial James Webb de la NASA, los astrónomos acaban de darle un drástico giro a un misterio cósmico.

El evento en cuestión – el repentino fulgor de una estrella a unos 12.000 años luz – inicialmente se adjudicó a que la estrella se convertía en una gigante roja y envolvía a un planeta cercano, algo que suele pasar en algunos sistemas estelares.

Pero no fue así esta vez. La perceptiva mirada infrarroja del Webb, por cortesía de sus instrumentos MIRI y NIRSpec, vio más profundo entre el polvoriento entorno posterior, con su Instrumento Infrarrojo Medio (MIRI) y su Espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec), y refutaron la teoría. La estrella ZTF SLRN-2020 no estaba inflándose como globo, sino que se veía en calma. Eso significa que el planeta no terminó accidentalmente engullido por la explosiva conducta estelar, sino que ese mundo distante acabó gracias a una lenta muerte orbital en espiral.

El nuevo trabajo de investigación publicado hoy en The Astrophysical Journal reveló que el desafortunado planeta de tamaño similar al de Júpiter orbitaba demasiado cerca de su estrella, más de lo que Mercurio lo está respecto del sol. A lo largo de millones de años esa órbita se fue encogiendo hasta que el planeta rozó la atmósfera de la estrella. El material del planeta comenzó a “untarse” alrededor de la estrella, según Morgan MacLeod, quien encabezó el estudio desde el Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica y el MIT, en un comunicado del telescopio espacial Webb. La historia del planeta acabó entonces cuando quedó pegado a la estrella, como “derretido”.

Como pan y manteca

“Como es un evento nuevo para nosotros no sabíamos bien qué esperar cuando decidimos apuntar este telescopio en esa dirección”, dijo Ryan Lau, autor principal del trabajo y astrónomo de NOIRLab de la Fundación Nacional de Ciencias. “Con su mirada de alta resolución en infrarrojo vamos aprendiendo conceptos valiosos sobre el destino final de los sistemas planetarios, tal vez incluso sobre el nuestro”.

Cuando el material del planeta quedó untado sobre ZTF SLRN-2020, probablemente fue esa la causa del  fulgor que llamó la atención de los astrónomos. De hecho, hace que la idea que tenían los astrónomos cambie sobre la primera estrella tragándose a un planeta.

La observación formó parte de uno de los programas de Oportunidades Dirigidas del Webb, reservado para rarezas cósmicas repentinas como las supernovas o, tal parece, espirales de muerte de planetas. Con telescopios de nueva generación como el Observatorio Vera Rubin y el Telescopio Espacial Nancy Grave Roman, pronto será posible captar muchas más de estas macabras historias de la muerte de los planetas.

 

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