Mientras que la diabetes tipo 1 y tipo 2 han sido ampliamente estudiadas, una nueva variante ha comenzado a ganar relevancia en el escenario médico global. Recientemente reconocida por la Federación Internacional de Diabetes, la llamada “diabetes tipo 5” pone el foco sobre una problemática silenciada: la malnutrición crónica. ¿Quiénes la padecen, cómo se diagnostica y qué implicancias tiene su aparición en América Latina? A continuación, las claves para entender esta forma emergente de una enfermedad conocida.

Qué es la diabetes tipo 5 y cómo se diferencia de las demás
A diferencia de las formas más conocidas, la diabetes tipo 5 no está relacionada con el sobrepeso ni con la resistencia a la insulina. Esta variante afecta a personas delgadas, frecuentemente hombres jóvenes con antecedentes de malnutrición severa desde etapas tempranas de su vida, incluso desde la gestación.
Según la doctora Meredith Hawkins, de la Universidad Albert Einstein, esta forma de diabetes se caracteriza por una marcada incapacidad del páncreas para producir insulina suficiente, lo que impide mantener estables los niveles de glucosa en sangre. A pesar de su gravedad, ha sido ignorada por décadas en parte porque afecta a poblaciones de bajos recursos.
Este tipo de diabetes no presenta cetoacidosis, una complicación común en la tipo 1, lo cual es una de las claves para diferenciarla clínicamente. La ausencia de resistencia a la insulina también la distingue de la tipo 2, aunque comparten la necesidad de insulina como tratamiento.
Diagnóstico, tratamiento y el panorama en América Latina
Detectar la diabetes tipo 5 es complejo. Requiere descartar otras variantes mediante estudios inmunogenéticos y metabólicos. En estudios recientes, Hawkins identificó una deficiencia profunda en la secreción de insulina entre pacientes con esta forma, lo que permite avanzar hacia un perfil más claro de diagnóstico.
En cuanto al tratamiento, aún no hay un protocolo establecido, pero se sugiere iniciar con pequeñas dosis de insulina combinadas con fármacos orales. La dieta también juega un rol esencial, enfocándose en una mayor ingesta de proteínas y suplementos para corregir deficiencias nutricionales.

En América Latina, esta forma de diabetes está siendo subdiagnosticada. El doctor Gustavo Frechtel, de la Sociedad Argentina de Diabetes, advierte que la alta incidencia de malnutrición en la región podría estar generando un número mayor de casos de los que se detectan.
Frechtel enfatiza que esta forma de diabetes expone la desigualdad estructural en el acceso a salud y nutrición. Por eso, considera vital seguir investigando y generar políticas que prioricen tanto la prevención como el diagnóstico temprano, especialmente en contextos vulnerables.
Fuente: Infobae.