Virgin Galactic ha reabierto para recibir reservas de viajes suborbitales por sobre la superficie de la Tierra, reencendiendo la visión del turismo espacial que nunca pudo desarrollarse del todo.
La compañía, fundada por el multimillonario Richard Branson, reanuda sus operaciones en el turismo espacial tras una pausa de casi dos años. Hubo demoras y obstáculos en los anteriores intentos de Virgin Galactic de lanzar y concretar sus ambiciones en materia de vuelos espaciales comerciales, pero la compañía no baja los brazos a pesar de que la demanda de viajes de ocio por los lejanos bordes del espacio es limitada.
Nadie pidió esto
Virgin Galactic está vendiendo una cantidad limitada de tickets para sus vuelos comerciales de 990 minutos, a US$750.000, según anunció la compañía el lunes. Es un precio mayor al que se habían lanzado en 2021, bastante más económicos aunque prohibitivamente caros, a US$450.000 cada butaca.
Michael Colglazier, CEO de Virgin Galactic, anunció que el armado del avión espacial de nueva generación de la compañía llamado SpaceShip, ya casi ha terminado y que en abril comenzarán las pruebas en tierra. El SpaceShip empezaría a operar a fines de 2026, en línea con los planes de cadencia de vuelos espaciales de la compañía, según afirmó Colglazier en declaraciones.
La versión anterior del avión espacial propulsado por cohetes solo llevó a un puñado de pasajeros hasta los bordes del espacio, donde pasaron unos minutos en la microgravedad antes de regresar. El avión espacial se eleva a unos 80 a 90 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, el límite internacionalmente reconocido del espacio o línea de Kármán.
Seguir intentándolo
Branson fundó Virgin Galactic en 2004 con la visión de establecer presencia en la emergente industria del turismo espacial. Pero a lo largo del tiempo ha sufrido inconvenientes técnicos, con un accidente fatal en 2014 cuando el piloto del vehículo de prueba cayó en el desierto de California debido a fallas en los procedimientos de seguridad. El propio Branson se subió a un vuelo de Virgin Galactic en julio de 2021, y los informes posteriores sugerían que el avión espacial se había desviado de su curso al ascender.
Finalmente, la compañía dio inicio a sus vuelos espaciales comerciales con el lanzamiento del Galactic 01 en junio de 2023, con una tripulación de tres personas de la Fuerza Aérea Italiana y el Consejo Nacional de Investigaciones de Italia, que volaron a altitud suborbital. Luego en agosto del mismo año no hubo clientes gubernamentales sino tres ciudadanos privados como clientes.
Los vuelos siguientes se llevaron a cabo más o menos cada mes, y Virgin Galactic lanzó en total siete vuelos comerciales seguidos. Pero a pesar de sus frecuentes lanzamientos, Virgin Galactic admitió que los vuelos comerciales no generarían muchas ganancias. La compañía vendió aproximadamente las tres cuartas partes de los primeros 800 tickets a un precio de entre US$200.000 y US$250.000 antes de aumentar el precio a US$450.000.
Tras el lanzamiento de su última tripulación privada en junio de 2024, el emprendimiento espacial pausó los vuelos con el fin de recortar costos y centrarse en el desarrollo de su avión espacial de nueva generación. Virgin Galactic cree que su nuevo avión espacial generará mayores ingresos porque se ha diseñado para que vuele con mayor frecuencia y a un costo menor que su antecesor.
La compañía planea regresar al sector del turismo espacial en el momento en que nadie en el mercado está brindando lo que ofrece. Este año Blue Origin anunció que pausaba sus vuelos espaciales suborbitales de turismo durante al menos dos años, para centrarse en el desarrollo de alunizadores para el programa Artemis de la NASA.
Con Jeff Bezos retirándose del turismo espacial (al menos por ahora), el emprendimiento privado de Branson puede tomar la delantera. Pero aunque hace décadas que se habla del turismo espacial, el ambicioso objetivo nunca se ha concretado en términos de ser una industria rentable. El costo de desarrollar naves espaciales reutilizables implica que los precios de los tickets son prohibitivos, y eso implica que el mercado tiene un tamaño limitado.
Sin embargo, no es obstáculo para los multimillonarios que quieren hacer realidad sus juveniles sueños espaciales. Auqnue tampoco quiere decir que lo hagan muy bien.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.