La realidad virtual lleva años intentando encontrar su identidad entre simulaciones realistas y experiencias técnicas cada vez más complejas, pero en medio de esa búsqueda aparecen proyectos que entienden algo fundamental: la VR no necesita parecer real para funcionar. A veces, lo que mejor encaja es justamente lo contrario. Crêpe Master! se construye desde esa lógica, proponiendo una mezcla completamente desbordada donde una chica mágica combate una invasión alienígena utilizando una sartén gigante mientras cocina para potenciar sus poderes, y aunque suene absurdo, todo parece estar diseñado para que esa exageración tenga sentido dentro del juego.
Una fantasía anime llevada al cuerpo del jugador
La historia sigue a Hana, una joven que descubre ser la reencarnación de la Diosa del Crêpe y que, casi sin transición, termina envuelta en una guerra contra criaturas extraterrestres obsesionadas con destruir ese símbolo culinario . Pero más allá de la premisa, lo interesante está en cómo se traslada esa fantasía al jugador. El sistema de combate no se limita a presionar botones: obliga a ejecutar movimientos físicos, adoptar poses y activar habilidades mediante gestos que replican la teatralidad típica del anime de chicas mágicas. Esa decisión convierte cada enfrentamiento en algo mucho más performativo, donde el jugador no solo controla a Hana, sino que prácticamente la interpreta.
Golpear, lanzar… y cocinar para sobrevivir
El arma principal, la Sacred Pan, funciona como extensión de esa lógica exagerada, permitiendo atacar, lanzar enemigos y mantener un ritmo arcade constante, pero el verdadero giro aparece cuando el juego introduce la cocina como mecánica central . Preparar crêpes no es un añadido decorativo, sino un sistema que impacta directamente en las habilidades de la protagonista. Durante ciertas secciones, el jugador debe cocinar rápidamente utilizando movimientos físicos, y el resultado de ese proceso define la fuerza de los poderes disponibles en combate. Esa combinación genera un ritmo particular donde la acción se interrumpe para transformarse en algo completamente distinto, pero sin perder intensidad.
Un caos visual que abraza su propia exageración
Visualmente, el juego evita cualquier intento de realismo y apuesta por una estética cargada de colores brillantes, efectos exagerados y escenarios que parecen extraídos directamente de una serie animada . Los enemigos, los hechizos e incluso los efectos mágicos giran alrededor de elementos vinculados a la comida, lo que refuerza constantemente la identidad del proyecto. Todo está pensado para que el jugador entienda que no se trata de una simulación, sino de un espectáculo absurdo donde cocinar y combatir forman parte del mismo lenguaje.
La VR como espacio para lo imposible
Desarrollado por Hallucinations Studio, el juego encaja dentro de una tendencia cada vez más visible en realidad virtual: abandonar la obsesión por el realismo y explorar ideas que solo funcionan en este formato. En lugar de replicar la realidad, Crêpe Master! utiliza el movimiento físico para potenciar una fantasía imposible, donde cada gesto del jugador forma parte del caos que aparece en pantalla.
Y ahí está su mayor acierto.
Porque en un mercado lleno de shooters futuristas y simuladores técnicos…
este juego entiende algo distinto:
que la VR no siempre necesita ser creíble…
para resultar memorable.