EE.UU. y China están en carrera hacia la luna, y al mismo tiempo hay dos multimillonarios que también están en su propia carrera por conquistar el espacio. La NASA les ofreció a SpaceX de Elon Musk y a Blue Origin de Jeff Bezos la oportunidad de llevar astronautas de regreso a la superficie lunar. Y la competencia se pone interesante.
Un informe bomba de Eric Berger, de Ars Technica, revela exactamente cómo piensa Blue Origin ganarle a SpaceX en la competencia por alunizar humanos. Los documentos internos que obtuvo Ars aparentemente detallan la acelerada arquitectura de misión que usará Blue Origin para tratar de poner a los astronautas en la Luna sin necesidad de reabastecimiento de combustible, complejo proceso que requiere SpaceX en su plan.
Gizmodo no pudo verificar de manera independiente el contenido de los documentos que vio Ars y Blue Origin no respondió al pedido de comentarios o información.
Rivalidad que se endurece
Ante todo, un poco de contexto. El domingo Musk sacudió a la comunidad de los vuelos espaciales al anunciar que SpaceX – compañía fundada sobre la base del sueño de colonizar Marte – ahora ha decidido cambiar el objetivo por una ciudad en la Luna.
La movida significa un gran cambio en la visión estratégica de la compañía, ya que hace solo un año Musk dijo que la luna era “una distracción” e insistía en que SpaceX iba “directo a Marte”. Pero en realidad no es una sorpresa, ya que hoy la compañía de Musk está en riesgo de perder su contrato por el alunizador Artemis 3, que quizá vaya para Blue Origin.
A la mañana siguiente, tras ese anuncio de Musk, Bezos posteó una foto ominosa de una tortuga asomando entre las sombras (es relevante, lo prometo). Tal como señala Berger, la imagen – sin texto – podría ser un guiño a la mascota de Blue Origin: una tortuga. Bezos ya explicó que la tortuga es en referencia a la fábula de Esopo sobre la tortuga y la liebre.
Tal parece que en su opinión, Blue Origin es la tortuga que le ganará a SpaceX – la liebre – en la carrera por alunizar una tripulación, con la estrategia del desarrollo más lento pero seguro.
La misión Artemis 3 de la NASA será la primera en llevar a los humanos de regreso a la Luna desde la era Apolo. En 2021 la agencia contrató a SpaceX para la construcción de un alunizador, el Starship Human Landing System (HLS), que la NASA esperaba que estuviera listo para lanzarse en la misión Artemis 3 en 2024, pero hubo varias demoras que postergaron la misión para 2028 y que hicieron que la NASA reabriera el contrato en octubre.
Es así que surge Blue como competidor de SpaceX para el contrato del alunizador de la Atemis 3. La compañía de Bezos está preparando su alunizador de carga Blue Moon Mark 1 (MK1) para su primer vuelo de prueba este año. Su éxito prepararía el camino para el alunizador de tripulación MK2, y si ese vehículo está listo para volar antes que el HLS de Musk, entonces ¿quién se quedaría con el contrato de la misión Artemis 3?
El nuevo plan de Blue Origin
Blue Origin tiene planes. Los documentos que vio Ars supuestamente detallan dos misiones: una de demostración, no tripulada, y un demo de alunizaje tripulado.
Dice Berger que el vuelo no tripulado requerirá tres lanzamientos del cohete New Glenn de Blue Origin. Los dos primeros podrían ser dos “etapas de transferencia” (etapas superiores especializadas para mover un vehículo de una órbita a otra) en la baja órbita terrestre, en tanto que el tercer lanzamiento podría ser en órbita a una versión más pequeña del alunizador MK2, conocido como “Blue Moon MK2-IL”. Esos tres vehículos se adosarán el uno al otro y la primera etapa de transferencia los enviará a una órbita elíptica en torno a la Tierra.
Entonces, la primera etapa se separará y caerá, incendiándose al ingresar en la atmósfera terrestre. En ese momento entrará en acción la segunda etapa de transferencia que lanzará al alunizador MK2-IL a una órbita elíptica en torno a la Luna. El alunizador se separará, descenderá a la superficie lunar y luego volverá a ascender a la baja órbita lunar.
El alunizaje tripulado requerirá de cuatro lanzamientos del New Glenn, tres para poner en la baja órbita terrestre tres etapas de transferencia, y un cuarto lanzamiento que enviará al MK2-IL y un puerto para adosar. Los cuatro vehículos se adosarán y la primera etapa de transferencia impulsará a esta pila a una órbita terrestre elíptica, en tanto que la segunda la impulsará a encontrarse con la nave espacial Orion de la NASA donde estarán los astronautas, en una órbita especializada y altamente estable en torno a la Luna.
La nave Orion y el MK2-IL se adosarán para que los astronautas puedan abordar. La tercera etapa de transferencia entonces moverá al MK2-IL a una baja órbita lunar y se separará para que el alunizador pueda descender a la superficie lunar para luego ascender y reencontrarse con la nave Orion.
Todo suena bastante simple, ¿o no? En realidad, no lo es. Aunque no haría falta el reabastecimiento de combustible en órbita, Blue Origin debe mostrar que puede conseguir adosamientos y maniobras en el espacio profundo que nunca antes ha intentado, como dice Berger. Así que mientras Blue Origin apunta a un alunizaje no tripulado en algún momento de este año, potencialmente adelantándose al plan de SpaceX para 2027, en realidad ambas compañías todavía están muy lejos de la meta.