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Ciencia

En lo remoto de la selva tropical de Brasil hay una planta que parece muy efectiva contra el COVID-19

El extracto del árbol brasileño y su ataque multifocal contra el COVID podría servir también para futuras cepas del virus
Por Matthew Phelan Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Casi una cuarta parte de todas las especies vegetales de la Tierra – unas 55.000, según algunos cálculos – son nativas de Brasil. Naciones Unidas clasifica a Brasil como nación líder en mega-biodiversidad, ya que no hay otra que la iguale. Y aunque uno podría atribuir esta impactante riqueza ecológica al Amazonas, que en un 60% pertenece a Brasil, lo cierto es que la nación le debe gran parte de su diversidad a otra selva tropical menos conocida que ocupa su costa oriental: la Mata Atlántica.

Este año un equipo internacional de biólogos, inmunólogos y químicos farmacéuticos descubrió algo interesante referido a una planta endémica de la región. Las hojas de la Copaifera lucens, un árbol que se encuentra principalmente en la Mata Atlántica, contienen un compuesto químico capaz de neutralizar al COVID-19 gracias a “una acción multifocal” que incapacita a las proteínas y enzimas que el virus utiliza como arsenal de ataque, según el trabajo de este equipo.

“Muchos de los antivirales actuales actúan sobre una sola proteína viral”, declaró el farmacéutico Jairo Kenupp Bastos, profesor en la Facultad de Farmacia Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (FCFRP-USP), coordinador del proyecto.

“Uno de los aspectos importantes que reveló esta información es el mecanismo multifocal del compuesto, que reduce la probabilidad de que desarrolle resistencia”, afirmó Bastos.

Eso significa que el compuesto, que en realidad son ácidos galoylquínicos de la Copaifera lucens, podría vencer al COVID-19 de tal manera que el virus no pueda mutar fácilmente para eludirlo, retrasando el impacto fatal de futuras variantes.

La variedad de ácidos galoylquínicos que tiene la planta también parece inhibir al VIH-1, entre otras propiedades antivirales y antifúngicas que inspiraron a llevar a cabo este trabajo de investigación.

Taninos exóticos

Copaifera Lucens
© Geovane Siqueira via iNaturalist, CC 2.0

Los ácidos galoylquínicos del Copaifera lucens son un subconjunto de taninos, bioquímicos astringentes que también tienen las hojas de té y el vino tinto.

Los investigadores encontraron seis subcategorías más de ácido galoylquínico en la planta mediante métodos de espectroscopía ultravioleta, al destilar esas sustancias a partir de muestras de hojas de C. lucens disecadas, pulverizadas y tratadas.

Su estudio indica que una configuración molecular, el ácido 3,4,5-trigaloylquínico, exhibía una “potente afinidad de vinculación” con los dominios de vinculación del receptor de la proteína del COVID-19, mecanismo mediante el cual el virus se adosa a la superficie de las células humanas.

En otras pruebas con estos ácidos, como la neutralización de la reducción de placas o la “regla de oro” para el potencial antiviral, se encontró que las concentraciones seguras de ácido galoylquínico también neutralizaban a la enzima proteasa del COVID que ayuda a que el virus eluda la respuesta del sistema inmunológico, y a la polimerasa de ARN, enzima esencial para que el virus se replique.

“Es un enfoque integrado que nos permitió entender cómo funcionan los compuestos y cómo actúan en el nivel molecular”, explicó el coautor del trabajo Mohamed Abdelsalam, profesor adjunto de la Universidad Delta de Ciencia y Tecnología de Egipto.

Cero deforestación, promesa de Brasil

El actual presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue reelecto en 2022, en parte porque en su campaña prometió “cero deforestación” en toda la nación. Y Lula cumplió con su promesa, ya que los datos del grupo Global Forest Watch, de monitoreo satelital, informan que la deforestación del Amazonas de Brasil se redujo en 36% durante su primer año en este nuevo mandato.

Los beneficios son impactantes, ya que los incendios forestales han provocado deforestación en Brasil arrasando en 2024 con una superficie equivalente a la de Italia. A eso se suma el perjuicio provocado por las huelgas de operarios civiles y el comercio del mercado negro que afecta aspectos como las tierras, la industria maderera y la minería.

La Fundación de Investigaciones de Sao Paulo, que colaboró en la financiación de este trabajo, señaló que el proyecto señala el valor de la biodiversidad de Brasil, no solo en cuanto a la economía del país sino también a la salud pública global.

“Restan unos pocos pasos como ensayos in vivo y clínicos antes de que se pueda procesar la sustancia para que haya una droga contra el COVID-19. Sin embargo este estudio refuerza la idea de que la flora brasileña es rica como recurso estratégico para descubrir nuevas drogas”, indicó la fundación

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