Para los ansiosos una dosis de música podría funcionar de maravillas, según un estudio con ensayo clínico que se dio a conocer este mes.
En Toronto, Canadá, y Reino Unido, unos científicos observaron qué sucedía con quienes tomaban medicación para su ansiedad después de pasar por una sesión de música combinada con estimulación auditiva. En comparación con quienes solamente oían ruido rosa, los que escuchaban música veían una reducción importante en los síntomas de la ansiedad. Los hallazgos indican que la música puede ser un añadido efectivo al tratamiento ya existente para calmar la ansiedad, según los investigadores.
“Este estudio brinda mayor respaldo al concepto de que escuchar música sirve para reducir la ansiedad en personas con un nivel clínicamente significativo de ansiedad característica”, escribieron en su trabajo, publicado este mes en PLOS Mental Health.
Una cucharada de música
Los estudios anteriores ya sugerían que la música suave podría servir como intervención para afecciones de la salud mental, incluyendo la ansiedad. Otros estudios apuntaron a los beneficios potenciales de la estimulación rítmico-auditiva (ABS), técnica en que suenan a la vez dos tonos de baja frecuencia y levemente diferentes (uno en cada oído, o en ambos oídos a la vez), lo que causa la percepción de un ritmo pulsante que podría estimular el cerebro. En 2022 un estudio halló que con 24 minutos de música acompañada de estimulación de pulsos auditivos parecía reducirse la ansiedad de las personas.
Los autores de ese estudio de 2022 colaboraron con otros científicos en este reciente trabajo de investigación. Se propuso replicar los resultados anteriores y ver si con sesiones más prolongadas el efecto era mayor.
En el nuevo estudio, 144 participantes ya tomaban al menos un medicamento para calmar su ansiedad. A un grupo al azar se le hizo escuchar ruido rosa (un sonido constante que suena como una cascada) como grupo de control, en tanto que al otro grupo se les hizo escuchar música y estimulación rítmico-auditiva durante 12, 24 o 36 minutos.
Al igual que antes, los que escuchaban música con más estimulación rítmico-auditiva dijeron que sus síntomas de ansiedad se habían reducido significativamente. Aunque hubo potenciales mejoras en el grupo que escuchaba durante 36 minutos, a los que mejor les fue luego fue a quienes estaban en el grupo de los 24 minutos, indicaron los investigadores.
«Lo que vemos es un patrón de dosis-respuesta en que unos 24 minutos de música con estimulación rítmico-auditiva parece ser lo mejor”, dijo Frank Russo, profesor de psicología de la Universidad Metropolitana de Toronto, en declaraciones de la universidad. “Es el tiempo suficiente como para modificar los niveles de ansiedad, y no demasiado como para que la persona deba restar mucho tiempo de sus actividades”.
Coadyuvante útil
Los investigadores señalan que la música, incluso la que se acompaña con estimulación rítmica-auditiva, no es la panacea para la ansiedad. Hasta ahora en los ensayos la técnica sólo parece brindar un efecto de nivel medio en la reducción de la ansiedad, como promedio. Se requerirán más estudios, con más participantes, para validar y cuantificar los resultados iniciales del equipo.
Sin embargo, ante las limitaciones de otras intervenciones como los efectos colaterales de los medicamentos o el alto costo de la terapia conductual cognitiva, la terapia con música, por cierto, podría convertirse en un ayudante valioso y a bajo costo para tratar la ansiedad, según afirman los investigadores.
“Estos hallazgos muestran que la música con estimulación rítmico-auditiva constituye una posible herramienta añadida a los tratamientos existentes para la ansiedad, en especial si está limitado el acceso a intervenciones comunes de salud de la conducta”, explicaron.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.