Cada vez es más difícil matar o exterminar a las cucarachas, más de lo que se supone. Un nuevo estudio publicado el miércoles ha encontrado que los aerosoles para matar cucarachas como los que compras en la tienda, prácticamente no sirven de nada para controlar las infestaciones de cucarachas alemanas en el mundo real, en gran parte debido a que cada vez hay mayor resistencia a los pesticidas más comunes entre los que se utilizan hoy.
Hay 4.500 especies conocidas de cucarachas, aunque solo 30 son las que hoy viven cerca de las personas, y menos de 30 constituyen plagas persistentes. Estas cucarachas que son plaga no son solamente asquerosas molestias que buscan comida, porque también pueden causar asma o propagar enfermedades. La cucaracha más común que invade y en realidad es una de las pocas que en realidad necesita vivir dentro de nuestras casas es la cucaracha alemana (Blattella germánica). A veces, se exagera la reputación de las cucarachas como plaga imparable (la cucaracha probablemente no sea el insecto con más oportunidades de sobrevivir a un apocalipsis nuclear). Sin embargo, sí son sobrevivientes fuertes, resistentes, y se han vuelto mejores para evadir nuestras armas.
¿Qué dejaron ver los estudios?
Los estudios hallaron que las cucarachas que son plaga en nuestros tiempos han desarrollado gran resistencia a los piretroides, por ejemplo, que es la clase de pesticidas más común en los productos que llegan al consumidor. Con todo, sorprende que se haya investigado poco la forma directa en que estos productos funcionan o no en las poblaciones de cucarachas del mundo real. En 2019 el científico de la Universidad de Kentucky Zachary DeVries (Gizmodo ya publicó su perfil) publicó junto con su equipo un estudio que encontró que los aerosoles de descarga total (también se los llama bombas anti-insectos) eran totalmente inútiles para exterminar infestaciones de cucarachas alemanas. DeVries y sus colegas han seguido estudiando el tema, y en su último estudio encabezado por Johnalyn Gordon, los científicos pusieron a prueba cuatro de las marcas de insecticidas más comunes de los que contienen piretroides y se venden en las tiendas: dos aerosoles (Raid y Hot Shot) y dos líquidos con atomizador (Ortho y Spectracide).
Los científicos probaron los insecticidas en cuatro grupos diferentes de cucarachas alemanas: un linaje de cucarachas aislado desde hace 70 años, antes de que fuesen expuestas a estos pesticidas, y tres poblaciones recogidas de infestaciones recientes en Carolina del norte y Kentucky. Y expusieron a las cucarachas a los productos bajo tres condiciones: rociarlas directamente, rociar superficies que hay comúnmente en las casas (como cerámicas o paredes) dejando secar la superficie para luego dejar allí a las cucarachas durante 30 minutos, y por último probaron dejarlas sobre las superficies rociadas durante todo el tiempo que se requiriera para que murieran todas las cucarachas. Estas dos últimas condiciones tenían como propósito simular el efecto residual que dejan los insecticidas.
Tal como se esperaba, las cucarachas que habían estado aisladas sucumbieron a los productos insecticidas en casi todos los escenarios. La exposición continua a superficies rociadas también demostró ser eventualmente fatal para todas las poblaciones de cucarachas, aunque para que murieran hicieron falta entre 8 y 24 horas. Pero las cucarachas del mundo real no fueron tan fáciles de matar con exposición limitada solamente.
“Lo que encontramos fue que había algo de reducción de la eficacia al rociar directamente a las poblaciones resistentes a los piretroides en nuestras pruebas. También hallamos eficacia muy disminuida ante la exposición limitada al efecto residual de estos productos sobre las poblaciones recogidas en campo, tanto en superficies porosas y no porosas que comúnmente hay en el interior de las viviendas”, le dijo Gordon a Gizmodo. Con todo, estas cucarachas presentaron solo un promedio de 20% o menos de tasa de mortalidad con todas las combinaciones de producto y población bajo exposición limitada. Los hallazgos se publicaron el miércoles en el Journal of Economic Entomology.
Las claves para eliminar a las cucarachas
Si bien rociar directamente a las cucarachas que ves podría matarlas en casi todas las oportunidades, no podrás contar la innumerable cantidad que siguen ocultas en las rendijas o rincones de tu hogar. El trabajo anterior del equipo también mostró que las cucarachas alemanas no van a quedarse durante horas sobre una superficie rociada esperando la muerte. Así que la aplicación más común de estos productos también es la que más probablemente falle. Además, estos aerosoles no están libres de riesgo porque los químicos que contienen pueden potencialmente enfermar a personas y mascotas.
En vista de este hallazgo, y otros más, los investigadores dicen que quienes estén ante el problema de una infestación debieran evitar los productos en aerosol para elegir opciones mejores. Los exterminadores que utilizan una variedad de herramientas de control, algo que se conoce como gestión integral de plagas son particularmente efectivos aunque suelen ser demasiado caros para muchas personas. Pero incluso los geles y cebos mata cucarachas que se venden en las tiendas pueden mantener a raya a las cucarachas con mejor efecto, en especial si se van rotando los productos utilizados a lo largo del tiempo. A diferencia de los aerosoles, estos productos pueden llegar a las hordas ocultas de cucarachas que esperan su comida con ansias, y también son productos más seguros.
“Todos merecemos acceso al efectivo control de las cucarachas y a vivir en una casa libre de cucarachas, y los productos disponibles que se venden para controlar las cucarachas debieran ser capaces de controlarlas”, escribieron los investigadores en su trabajo.
Gordon hoy es asociada post-doctoral en la Universidad de Florida, donde seguirá estudiando a las cucarachas y a sus parientes cercanos: las termitas. Ella, DeVries, y otros, también están planeando estudiar la efectividad en el mundo real de los cebos contra cucarachas que se venden en tiendas, para hacer seguimiento de sus resultados.