Más allá de La diligencia, Centauros del desierto o El hombre que mató a Liberty Valance, Ford construyó una obra inmensa, llena de títulos menos citados que, vistos hoy, revelan matices sorprendentes de su mirada, su ideología y su forma de entender el cine. Estas Navidades he recorrido varias de esas películas menos recordadas, y estas cinco han sido un auténtico descubrimiento.
El delator
El Ford temprano suele quedar eclipsado por su etapa clásica, pero aquí ya está todo: una puesta en escena pictórica, una atmósfera casi expresionista y un retrato moral implacable. Ambientada en la Irlanda revolucionaria, la película es un descenso a la culpa y la cobardía, sostenido por un Victor McLaglen extraordinario. Una obra clave para entender el tránsito del cine mudo al sonoro en Hollywood.

Corazones indomables
1939 fue un año milagroso para Ford, y esta película suele quedar injustamente a la sombra de La diligencia. Situada durante la Guerra de Independencia estadounidense, combina épica, melodrama y un intenso sentido comunitario. Henry Fonda y Claudette Colbert brillan en un western bélico vibrante y emocionalmente poderoso.

Hombres intrépidos
Antes de la entrada oficial de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, Ford ya reflexionaba sobre el sacrificio y la amenaza fascista. Esta aventura marítima, rodada con una fotografía impresionante, retrata a hombres comunes enfrentados a un conflicto global. John Wayne ofrece aquí una de sus interpretaciones más humanas y contenidas.

Cuna de héroes
Una de las grandes películas tardías de Ford, injustamente olvidada. A medio camino entre la comedia costumbrista y el drama melancólico, la historia recorre décadas de vida en la academia militar de West Point. Tyrone Power encarna a un outsider cuya existencia queda marcada por la institución, en un relato tan emotivo como crepuscular.

Siete mujeres
La despedida de Ford del western es, paradójicamente, una de sus obras más radicales. Ambientada en la Mongolia feudal y protagonizada por un grupo de mujeres, la película rompe con muchos de los mitos que él mismo ayudó a construir. Feminista, áspera y profundamente trágica, es una obra adelantada a su tiempo.
7 Women (1965), de John Ford pic.twitter.com/FCmYe9CV3Q
— the wreck of a once promising youth (@devilmaywhy) September 6, 2025
Revisar las “caras B” de un cineasta como John Ford no solo amplía su legado: lo enriquece y lo cuestiona. Estas películas, menos transitadas, demuestran que incluso lejos del canon, Ford seguía siendo un narrador extraordinario. Un regalo perfecto para unas Navidades cinéfilas.
Fuente: Espinof.