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Ciencia

Este halcón usó las señales de tránsito para emboscar a su presa

Un pájaro usó las señales de cruce para esperar al acecho a sus víctimas, según un estudio.
Por Natalia Mesa Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Las aves siguen maravillandonos. Los cuervos logran usar herramientas y guardar rencor contra determinadas personas. Las urracas se reconocen a sí mismas en un espejo. Y ahora, los halcones usan las señales de tránsito para cazar a sus presas, según un estudio que se publicó hoy en Frontiers in Ethology.

La historia comienza con Vladimir Dinets, zoólogo de la Universidad de Tennessee, Knoxville, y autor del estudio, en una intersección de West Orange, Nueva Jersey, cerca de su casa. Como zoólogo le ha interesado siempre la perspectiva de los animales y su entendimiento de los entornos urbanos. En particular, le interesa la relación de las aves con los automóviles. Los científicos ya habían observado que los cuervos patrullan las autopistas estadounidenses buscando animales arrollados y muertos, y también que los pájaros cantores usan los automóviles para esconderse de los depredadores.

Dinets estaba atento a estas interesantes interacciones cuando un joven halcón de Cooper migró a su barrio y empezó a hacer algo brillante.
La intersección se veía bastante tranquila, incluso en la hora pico, escribió Dinets en un artículo editorial como invitado en Frontiers in Ethology. Pero cada tanto, un peatón cruzaba la calle y los coches debían esperar, formando una corta fila hasta un arbusto alto que estaba en esa cuadra. La señal de “camine” para los peatones también emitía un sonido indicando que se podía avanzar.

La estrategia

Una mañana Dinets vio que el halcón salía de ese arbusto, y volaba bajo por encima de la fila de coches. Luego cruzaba la calle entre los autos y su vuelo se dirigía directamente a algo que había cerca de las casas.

Lo hacía una y otra vez.

Resulta que la familia que vivía en esa casa cercana al arbusto solía comer en su patio delantero y en respuesta, otros pájaros como los gorriones y las palomas, acudían a buscar migas.

Eran presas fáciles para el halcón, que volaba raudo al patio para atrapar a los gorriones y las palomas. Lo curioso es que el halcón solo lo hacía cuando había una fila de coches a lo largo de la calle hasta el arbusto.

Dinets eventualmente se dio cuenta de que la fila de vehículos le brindaba al halcón una pantalla para ocultlarse, y que el halcón había aprendido a reconocer el sonido que emitía la señal peatonal de “camine”. Apenas un peatón presionaba el botón, el halcón salía volando desde donde estuviera y se ocultaba en el arbusto. Esperaba luego que se formara la fila de vehículos para ocultarse y poder acechar a sus presas sin ser visto.

Aparentemente el halcón había aprendido a usar la señal peatonal como disparador para dirigirse hacia la casa donde había muchos pájaros indefensos, según Dinets.

“Eso significaba que el halcón entendía la relación entre el sonido y la eventual línea de vehículos en espera”, explicó Dinets. También parecía que el halcón tenía un buen mapa mental de los alrededores.

El halcón (o al menos Dinets piensa que era el mismo) regresó al año siguiente y usó la misma estrategia para cazar. Pero eventualmente la familia se mudó, la señal dejó de funcionar, y desde entonces Dinets ya no ha visto halcones super inteligentes cazando cerca de su casa.

En las ciudades, la vida es difícil para los pájaros: tienen que evitar ventanas, colarse entre los autos, y soportar el ruido. Pero este estudio muestra al menos una de las formas en que se adaptaron a la vida urbana.

Dinets escribió: “Creo que mis observaciones muestran que los halcones de Cooper logran sobrevivir y prosperar, al menos en parte, gracias a su gran inteligencia”.

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