Durante décadas, la farmacología ha tenido una limitación fundamental: saber qué hace un medicamento en el cuerpo, pero no exactamente dónde lo hace. Aunque se conocen sus objetivos moleculares, el recorrido real de muchos fármacos por órganos y tejidos ha sido, en gran medida, una incógnita. Ahora, una nueva herramienta promete abrir esa “caja negra”.
Ver un fármaco actuar en todo el organismo
Un estudio publicado en Cell describe una metodología llamada vCATCH, capaz de mapear con resolución celular la unión de determinados medicamentos en animales completos. La técnica se centra en fármacos que forman enlaces químicos permanentes con sus dianas, conocidos como inhibidores covalentes, muy utilizados en oncología.
“El recorrido real de un fármaco dentro del cuerpo ha sido, hasta ahora, prácticamente invisible”, explicó Li Ye, investigador de Scripps Research y del Howard Hughes Medical Institute. Según el autor, vCATCH permite observar directamente dónde se une un medicamento tras administrarse en un organismo vivo.

Cómo funciona vCATCH
El método combina química de alta precisión con técnicas avanzadas de imagen. Los investigadores administraron versiones modificadas de dos fármacos oncológicos —ibrutinib y afatinib— a ratones vivos, permitiendo que se distribuyeran de forma natural por el cuerpo.
Posteriormente, los animales fueron tratados con un proceso que vuelve transparentes los tejidos, facilitando el marcaje fluorescente justo en los puntos donde el medicamento se había unido. Gracias a microscopios de hoja de luz y algoritmos de inteligencia artificial, el equipo obtuvo imágenes tridimensionales y contabilizó célula por célula dónde había actuado cada fármaco.
Eficacia… y efectos secundarios a la vista
Los resultados mostraron patrones muy distintos entre ambos medicamentos. Ibrutinib, usado en leucemias y linfomas, se acumuló de forma notable en el corazón y los vasos sanguíneos, un hallazgo coherente con los efectos cardiovasculares descritos en pacientes.
Afatinib, indicado para cáncer de pulmón, mostró una mayor presencia en el tejido pulmonar, pero también una distribución específica en los riñones, especialmente en los glomérulos, los filtros microscópicos de la sangre. Estas diferencias dentro de un mismo órgano revelan que los fármacos no solo actúan donde se espera, sino también en tipos celulares que pueden explicar efectos adversos.
Así se absorben los medicamentos en tu cuerpo: una vez ingeridos, los fármacos pasan por el tracto digestivo, son absorbidos en el torrente sanguíneo y transportados a los tejidos, donde ejercen su efecto terapéutico en las células.pic.twitter.com/VLvmgyhbjo
— Comunidad Biológica (@Bio_comunidad) September 26, 2024
Una herramienta para diseñar medicamentos más seguros
Según los autores, vCATCH ofrece una plataforma “imparcial y sin precedentes” para estudiar la acción real de los fármacos en el cuerpo. Su principal valor reside en detectar uniones no deseadas antes de que un medicamento llegue a fases avanzadas de desarrollo o a ensayos clínicos amplios.
“Podría ser una herramienta clave para asegurarnos de que un fármaco se une donde debe y no donde no debería”, señaló Ye. Aunque el método se probó en ratones sanos y requiere equipamiento avanzado, su aplicación futura en modelos de enfermedad podría transformar la forma en que se evalúa la seguridad de nuevos tratamientos.
Más allá de la oncología, esta tecnología abre la puerta a una farmacología más transparente: una en la que, por fin, podamos ver con claridad cómo y dónde actúan los medicamentos dentro del cuerpo.
Fuente: Infobae.