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Ciencia

Estrella primitiva podría ser el objeto más prístino que se haya descubierto en el universo

Los astrónomos pensaban que este tipo de estrellas ya no existía. Hasta ahora
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Las estrellas son los reactores de fusión nuclear originales. A medida que evoluciona, una estrella fusiona continuamente hidrógeno, helio y – si llega al tamaño suficiente – elementos más pesados, liberando la energía creada hacia el espacio en forma de luz y calor. Sin embargo, las primeras estrellas eran un tanto diferentes. Los astrónomos creían que las primeras estrellas del universo eran más “prístinas”, es decir, que consistían solo en los elementos más livianos.

Durante años, los científicos pensaban que era improbable que todavía existieran estrellas primitivas como esas. Hasta ahora. Porque un equipo de astrónomos encabezado por Alexander Ji de la Universidad de Chicago reveló recientemente que había detectado una estrella, que llamaron SDSS J’715-7334, que parece tener una concentración muy baja de metales, sin precedentes (así califica la astronomía a los elementos que no son hidrógeno y helio). La estrella parece estar ubicada en el halo de la Gran Nube Magallánica, galaxia enana que está a unos 163.000 años luz de la Vía Láctea. Los astrónomos detallaron el descubrimiento en un trabajo que subieron al servidor arXiv, ya que todavía tiene que pasar por la revisión de expertos.

Rastreando la “genética” estelar

Carl Sagan es famoso por decir que estamos hechos de “polvo de estrellas”, y a primera vista nuestra evolución se parece bastante a la de las estrellas. Porque al igual que nosotros, ellas pertenecen a “generaciones” que tienen composiciones levemente diferentes en materia de elementos. El consenso científico hace tiempo que sostiene que las primeras estrellas, principalmente compuestas de hidrógeno y helio, eventualmente explotaron formando supernovas. Estos cataclismos esencialmente sembraron nuestro universo con gases ricos en elementos que contribuyeron al nacimiento de la siguiente generación de estrellas.

Sin embargo, los astrónomos creían que se podía atisbar a los descendientes directos de las primeras estrellas – la Población III – al buscar estrellas de baja masa con bajo contenido metálico.

La estrella “prístina”

El equipo detectó a la estrella SDSS J0715-7334 usando los datos del Estudio Digital Sloan, y usó luego el telescopio Magallanes de Chile para observar a la estrella en mayor detalle. Hay que aclarar que no es la primera estrella “prístina” que se ha detectado, ya que el Telescopio Espacial James Webb particularmente logró identificar candidatas a ser estrellas de primera generación. Sin embargo, SDSS J0715-7334 se destaca del resto.

“Tiene más de diez veces menos metal” que los anteriores descubrimientos del Webb, “de los cuales algunos potencialmente no contenían metal alguno”, escribieron los astrónomos. Y no solo eso, sino que la estrella tiene niveles extremadamente bajos de carbono, lo que podría ser lo que la diferencia de los demás descubrimientos. En conjunto, esas características la convierten en “la composición más prístina que la de cualquier otro objeto que se conozca en el universo”, argumentan los investigadores.

Los bajos niveles de carbono son particularmente interesantes porque las estrellas “prístinas” o de bajo contenido de metal que ya se habían descubierto, en general, exhiben altos niveles de carbono. Los astrónomos creen que los elementos relativamente más pesados como el carbono permiten que estas estrellas se enfríen y no exploten.

La falta de carbono en SDSS J0715-7334 sugiere que “el gas se enfría en períodos diferentes según el lugar y el entorno en el universo”, como le dijo a New Scientist Anna Frebel, astrónoma de MIT que no formó parte de este nuevo trabajo. “Podemos preguntarnos por qué se enfrían de modo diferente, pero creo que no tenemos una buena respuesta”, añadió.

Los investigadores afirman que para descubrirlo, hay que seguir buscando este tipo de estrellas primordiales.

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