El iPad Mini se está vendiendo como rosquillas en todo el mundo. Tanto que Sharp, uno de los proveedores de pantallas de Apple, ha parado casi por completo su producción de unidades de 9,7 pulgadas a medida que la demanda gira hacia el Mini, asegura Reuters. En China, EE.UU. y Reino Unido, hay retrasos de hasta dos semanas en los envíos. Apple simplemente parece no dar abasto. Grandes noticias por un lado pero, ¿supondrá el éxito del Mini un desplome en las ventas de su hermano mayor?

La regla de Apple es bien conocida: mejor que tus productos se canibalicen entre sí antes de que lo hagan los de la competencia. Siempre ha sabido manejar los ciclos de venta a la perfección, unir la caída de los modelos antiguos con el aumento de los nuevos. El iPod fue el mejor ejemplo y Tim Cook es un genio en la materia. La duda es si va a funcionar con el iPad. ¿Ha calculado bien Apple el tirón que podría tener el Mini?

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Por lo visto, no muy bien. Los envíos se están realizando con semanas de retraso en varios países. Apple parece estar centrando toda su maquinaria en producir Minis a toda prisa, aunque no solo Sharp es proveedor de pantallas, también Samsung y LG. Lo que no está nada claro es cómo afectará este cambio drástico a las ventas del iPad de 9,7 pulgadas.

La canibalización entre el Mini y su hermano mayor podría impactar seriamente en los resultados de Apple. Se calcula que en torno al 50% de la gente que compra un nuevo iPad, se decide por el Mini en lugar de por su hermano mayo, pero son solo estimaciones. ¿Demasiado?

El próximo miércoles 23, en los resultados trimestrales de Apple, lo veremos. Lo que está claro es que el Mini le servirá a Cook de experimento de laboratorio para decidirse, o no, con el rumoreado iPhone barato. [Reuters]

Foto: AP