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Las ventajas de tener dos pantallas

Photo: Dan Ackerman / Gizmodo
Photo: Dan Ackerman / Gizmodo

Básicamente todo lo que hago con tecnología, lo hago en dos pantallas. Trabajo en dos pantallas y uso dos pantallas en casa. Hasta cuando estoy en el sofá tiendo a usar el televisor mientras uso mi laptop o mi tableta. En este sentido (y al hilo de lo que contaba al comienzo de este post, tener de repente dos pantallas en el móvil es algo que no sabía que necesitaba. Puedo navegar, por ejemplo, mientras mantengo el chat del trabajo abierto. Puedo usar Twitter e Instagram a la vez en el colmo del doomscrolling. Hasta se me olvida un poco la muesca central de la pantalla cuando uso dos apps a la vez porque ya están naturalmente separadas.

Pasar de una app a otra es fácil gracias al menú desplegable que Google ha añadido a Android. Al activarlo, las apps simplemente se ajustan automáticamente al espacio disponible. También se pueden llevar archivos de un lado a otro. No es un sustituto de un portátil en ningún caso, pero sí es mucho más cómodo y versátil de usar que un smartphone con una pantalla convencional.

Google está trabajando en nuevas funciones que aprovechen el factor de forma del Pixel Fold, como un modo intérprete que muestra textos traducidos en la pantalla exterior, o un modo de escritrorio que traerá mejoras a la interfaz de usuario. Todas estas mejoras llegan en agosto.

A primera vista el Pixel Fold parece un Android más, pero no lo es. El móvil tiene varios controles nuevos que se realizan deslizando los dedos (el propio sistema operativo los explica nada más empezar a usarlo). Los controles por gestos están activados por defecto en lugar de los tres botones típicos de Android, y aunque estos pueden restaurarse, tiene más sentido usar los gestos.

Llevo usando móviles Pixel durante años y aún así he notado cierta curva de aprendizaje con el Fold. Ni siquiera he logrado acostumbrarme aún del todo. Hasta el teclado en pantalla requiere de reajustar un poco la memoria muscular.