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Ciencia

Hace 20.000 años los humanos ya usaban huesos de ballena para fabricar herramientas

Un equipo de científicos encontró huesos de ballenas en costas prehistóricas, testimonio de cómo vivían y cazaban.
Por Margherita Bassi Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Tal vez el mayor desafío para el estudio de las comunidades prehistóricas costeras sea que, debido a la erosión y los cambios en los niveles del mar, esas costas ya no existen. Sin embargo hay formas de estudiarlas de manera indirecta.

Después de investigar herramientas y fragmentos de huesos de ballenas hallados en sitios prehistóricos de Francia y España, un equipo de investigadores reveló que los especímenes más antiguos de la colección datan de hace unos 20.000 años. Eso los ubica entre los ejemplos más antiguos que se conocen del uso humano de herramientas hechas con partes de ballenas.

Antes de que la caza de ballenas diezmara a su población “las ballenas eran una valiosa fuente de alimentos y otros recursos”, escribieron los investigadores en un trabajo que se publicó hoy en Nature Communications. “Así, formaban parte esencial de la subsistencia de muchos grupos humanos costeros en todo ell mundo, incluyendo a los cazadores y recolectores, y a los agricultores del neolítico, con métodos de obtención que incluían el uso de animales que habían quedado varados en las playas, la matanza oportunista, y la caza organizada de ballenas”.

Lamentablemente los sitios arqueológicos costeros prehistóricos son frágiles y la erosión y el mar los han hecho desaparecer. Debido a que la creación de herramientas a partir de huesos de ballena requería que hubiera humanos a lo largo de la costa, estos hallazgos brindan la valiosa oportunidad de poder estudiar la interacción prehistórica entre los humanos y la vida marina, además de la ecología antigua en el caso de las ballenas.

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©Jean-Marc Pétillon, Christian Normand

El equipo, que incluye a investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona, el Centro Nacional Francés de Investigación Científica, y la Universidad de Viena, analizó 83 objetos óseos claramente modificados por humanos, y 90 fragmentos de huesos sin trabajar que mostraban señales de haber sido procesados por humanos. La datación por radiocarbono (que determina la antigüedad de materiales orgánicos) reveló que los huesos más antiguos de la colección datan de hace unos 19.000 a 20.000 años “constituyendo la evidencia más antigua que se conozca del trabajo con huesos de ballena”, explican en su trabajo.

También descubrieron por medio de la espectrometría de masa (que revela las propiedades de las moléculas), que los huesos provenían de especies que incluían ballenas azules, ballenas de aleta, cachalotes, ballenas francas o ballenas cabeza de arco y ballenas grises. Aunque hoy las ballenas grises habitan mayormente el norte del Océano Pacífico y el Ártico, las otras especies siguen habitando el Golfo de Vizcaya de Francia y España. Lo interesante es que los análisis también indican que las ballenas prehistóricas tenían hábitos apenas diferentes de los que hoy se observan en sus contrapartes modernas.

“Aunque ya no podemos acceder a la costa marítima paleolítica, y el rango de taxonomía (clasificación animal) que se identifica aquí tal vez no refleje a todas las especies presentes en el Golfo de Vizcaya en ese período, el análisis de estos huesos de ballena que trajeron tierra adentro los cazadores-recolectores, nos brinda una oportunidad única de estudiar la ecología de las ballenas y los entornos marinos del noreste del Atlántico en ese período, además de los tiempos y naturaleza del uso que hicieron de las ballenas los grupos humanos”, explicaron los investigadores.

Con este trabajo se obtendrán más datos y conocimiento de las tecnologías costeras prehistóricas, específicamente en relación con algunos de los animales marinos que alimentan la industria humana desde hace ya 20.000 años.

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