La teoría Lambda (LCDM – Lambda Cold Dark Matter) sugiere que la mayoría de las galaxias son enanas y de baja masa, y que muchas de ellas orbitan las galaxias más grandes como la Vía Láctea. En general, la LCDM representa lo que entendemos sobre cómo funciona el universo. Pero hay un problema. Según la teoría, la Vía Láctea tendría que tener muchas más galaxias satélite de las que han observado los científicos con telescopios, y predicho con simulaciones computarizadas.
Al combinar las simulaciones super computarizadas en alta resolución que tienen hoy con los nuevos modelos matemáticos, los cosmólogos de la Universidad Durham de Reino Unido sugieren que podría haber hasta 100 galaxias no identificadas orbitando la Vía Láctea, hallando así efectivamente las “compañeras faltantes” de nuestra galaxia. Si los futuros telescopios detectan estas galaxias directamente, respaldarían la confiabilidad de la teoría LCDM, el modelo estándar más aceptado de la cosmología a gran escala.
“Si se descubre la población de muy débiles satélites que predijimos y hay nuevos datos, sería un notable éxito de la teoría LCDM sobre la formación de las galaxias”, dijo en declaraciones de la Universidad de Durham el cosmólogo Carlos Frenk. “Utilizando las leyes de la física, resueltas con el uso de una gran supercomputadora, más el modelo matemático, podemos efectuar predicciones precisas que los astrónomos pueden probar equipados con nuevos y potentes telescopios. Eso es lo que tenemos hasta ahora”.
Halos oscuros, galaxias huérfanas y los desafíos de la observación
Según la teoría LCDM el 5% del universo está hecho de átomos, el 25% de materia oscura fría (CDM) y el 70% de energía oscura. Además, las galaxias nacen con formaciones de materia oscura llamadas halos. Antes de esta nueva perspectiva los investigadores afirman que incluso las mejores simulaciones cosmológicas no lograron estudiar las galaxias de muy débil luz o la evolución de sus halos de materia oscura de miles de millones de años. Las simulaciones básicamente han perdido los halos de las galaxias “huérfanas”.
Según las investigaciones actuales presentadas este mes en la Reunión de la Sociedad Nacional de Astronomía de la Sociedad Astronómica Real, Frenk y sus colegas con su novedosa técnica indican la presencia de halos poco brillantes de materia oscura que potencialmente albergarían galaxias satélite huérfanas. Calcularon la abundancia, distribución y propiedades de estas galaxias “fantasma” (como se las llama en otro comunicado de prensa de la Universidad de Durham) y sugirieron que la gravedad de la Vía Láctea tal vez les haya quitado esos halos de materia oscura, además de su masa estelar.
“Sabemos que la Vía Láctea tiene unas 60 galaxias satélites compañeras ya confirmadas pero pensamos que tendría que haber muchas más de esas galaxias de luz débil, orbitando alrededor de la vía Láctea a cortas distancias”, dijo Isabel Santos-Santos, también cosmóloga e investigadora principal junto con Frenk, en la Universidad de Durham. “Los astrónomos observacionales usan nuestras predicciones como regla para comparar los nuevos datos que van obteniendo.
Pronto, algún día, podremos ver esas galaxias “faltantes” y será algo tremendamente importante, que podría decirnos más acerca de cómo fue que el universo ha llegado a ser lo que es hoy”.
El universo esconde todavía innumerables misterios, pero a veces parece que vamos por el camino correcto para resolverlos.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.