Un hombre de Florida comió cerdo salvaje y terminó en el hospital. En un caso informado recientemente los médicos dicen que el hombre probablemente contrajo una grave e infrecuente infección por comer carne de cerdo que le dio un cazador.
Los científicos y funcionarios de la salud de Florida detallaron el incidente este mes en la publicación Emerging Infectious Diseases. El hombre tuvo que ir varias veces al hospital, y tuvieron que sacarle su implante pectoral antes de que identificaran qué era lo que lo enfermaba: una bacteria llamada Brucella suis, que transmiten los cerdos. Afortunadamente, una vez que identificaron a la bacteria, lo trataron con los antibióticos que correspondían y el hombre sanó.
Según el informe el hombre era un pastor de más de 70 años, con historia clínica de problemas cardíacos, por lo que le habían implantado un dispositivo desfibrilador (AICD) para estabilizar su ritmo cardíaco. Todo empezó en la primavera de 2019, cuando empezó con problemas en el pecho y tuvo que quedar en el hospital en varias oportunidades. Sus médicos en ese momento determinaron que el dispositivo tenía que ver con la infección, pero los análisis no arrojaban resultados que identificaran el origen de la infección.
El hombre pasó por varios tratamientos con antibióticos,pero debió abandonarlos debido a los efectos colaterales. Después pareció sentirse bien durante unos meses,pero tuvo que volver a un hospital de Alabama porque tenía fiebre y molestias en el lado izquierdo del pecho. A eso le siguió una consulta de seguimiento en el Centro Médico Malcom Randall para Veteranos, en Florida, en el otoño de 2020. Fue entonces que los médicos decidieron retirar su implante, que creían culpable de la infección.
La bacteria B. Suis es una de las tantas que causan la enfermedad zoonótica brucelosis (zoonótica significa que pasa de los animales a los humanos). Se sabe que cuatro especies enferman a las personas, y que las infecciones por lo general provienen por beber leche cruda, queso crudo, o por exposición directa a animales ya infectados. El hombre vivía en una granja con bastantes vectores animales posibles, pero informó que no estaba nunca en contacto con ellos, y que no era cazador.
Pero recordó que un cazador local le había traído de regalo en varias ocasiones carne de cerdo salvaje en 2017, y que él había tocado la carne con las manos, sin guantes, antes de cocinarla y comerla. Aunque hay otras posibilidades, los médicos creen que esos regalos “fueron su exposición probable a la B. suis”.
Es grave
La brucelosis no es broma. Estas bacterias se designaron formalmente como potenciales amenazas bioterroristas porque se las puede convertir fácilmente en aerosol, y entonces son muy contagiosas (hace poco las eliminaron de la lista para facilitar la investigación). La infección también puede ser difícil de identificar con análisis convencionales, y puede causar síntomas crónicos y debilitantes como la artritis y la inflamación cardíaca si no se la trata (a diferencia de muchas otras bacterias estos gérmenes pueden habitar tranquilamente dentro de nuestras células). De hecho, la infección del hombre se había diagnosticado por error como causada por otra bacteria, antes de su última consulta en el hospital.
El hombre había pasado por el quirófano para que le sacaran el implante, y eso potencialmente habría podido exponer al equipo médico a la infección. Afortunadamente el riesgo de inhalación por aerosol fue bajo, y parecen haber seguido el protocolo de precaución adecuado, por lo que no hubo casos en el personal.
En cuanto al hombre, le dieron el tratamiento correspondiente a la brucelosis, y pareció funcionar. Cuatro meses después de haberle quitado el dispositivo, le pusieron uno nuevo. Y tres años más tarde, no había señales de infección activa en su organismo.
Pero infrecuente
La brucelosis es muy infrecuente en EE.UU. y solo se informan unos 100 casos al año, la mayoría provocada por otras especies además de la B. suis. Pero los cerdos salvajes persisten y siguen aumentando en número en lugares como Florida, en EE.UU. Los autores del trabajo dicen que tanto los cazadores como aquellos que tienen preferencia por la carne de cerdo salvaje deben conocer y entender los potenciales peligros.
“Los cazadores de cerdos salvajes están en riesgo de contraer B. suis y las medidas para reducir ese riesgo incluyen el uso de equipo de protección personal, además de que los productos animales deben cocinarse muy bien antes de consumirlos”, escribieron.